NARRA CLAIRE Un mes. Zac lleva en coma un mes. Mi familia ha perdido totalmente la esperanza, mi madre ya me está pidiendo que me haga a la idea de que no despertará, Brad también. Prácticamente los únicos que tenemos fe en que Zac va a salir de esta somos Adam y yo. -Descafeinado con poco azúcar – dijo Adam, dándome el vaso de café de Starbucks. Hay un local justo en frente de la clínica, así que nos la pasamos comprando café allí. -Gracias – dije, dándole un sorbo a la humeante bebida. Estábamos en la habitación de Zac. Era la más exclusiva de la clínica, con una cama extra para visitante, y una sala de estar con cómodos sofás y un TV. Adam tomó el mando de este último y pasó canales hasta llegar al que transmitía los partidos de fútbol de la liga inglesa. -Al United no le ha ido

