Estaba tan inmersa en mi sueño hecho realidad dentro de este magnífico lugar que el tiempo pasó volando. El día marcado para que de nuevo se llevara el juicio contra Donovan, llegó. Esta vez, mi esposo y yo estamos más listos para enfrentar a ese prepotente e idiota de Donovan Greco. Gracias a la psicóloga María, tanto Dylan como yo hemos podido mejorar en muchos aspectos. Eso nos ha ayudado a afianzar nuestra relación, pues ahora somos más abiertos. Además de que podemos hablar de diversos temas. Incluso nos atrevimos a hablar del futuro. Con calma y acompañados de las tres mujeres de mi vida siguiéndonos como si fueran nuestras chaperonas, mi esposo y yo recorrimos toda la gran mansión, que ahora es nuestra. Elegimos una habitación para que mi Dylan tenga su taller de joyería pr

