CAPITULO 3. DYLAN SAKS

3049 Palabras
Cuando ellos terminan de besarse la señora Valery me mira con una sonrisa franca. "Maddie, se que esto puede parecerte difícil de comprender pero.." "Antes de permitir que mi propio hijo me lleve a la quiebra, prefiero darte a ti, legalmente por supuesto, mi poder y mi empresa." Sigo con la boca abierta de la impresión. Acaso me golpeé al salir de la mansión y ahora estoy en el piso delirando con lo que está pasando ahora? O tal vez esta es una prueba de alguna clase? "Señora Valery, no puedo, la empresa es suya..." "Su hijo Donovan..." "Esto es una trampa de alguna especie?" Pregunto porque en verdad siento que me están engañando todos. "No Maddie, no es ninguna trampa." "Tampoco es ninguna farsa, ni mala accion de mi parte." "Es solo que estoy cansada del flojo y narcisista de mi hijo." "Verás, su padre, Alexander lo malcrió demasiado desde muy pequeño." "Pero eso lo sabes tú mejor que nadie pequeña Maddie." James le extiende una cigarrera y ella toma un cigarro de manera elegante. Lo enciende ante mi. La señora Valery está fumando! "Y cuando su padre falleció, dejándome con el ególatra de mi hijo, me dediqué solo a mis negocios." "Nunca debí permitir que su padre le metiera todas esas ideas en la cabeza..." "Pero cuando quise buscar ayuda para que Donovan mejorara como persona, ya era demasiado tarde." "Tu me comprenderás cuando te digo que vivir con hombres así es..." "Devastador por decir lo mínimo." Se muy bien a lo que se refiere la señora Valery. "Bien, pues ahora que también soy libre de todo puedo dedicarme al amor sin reparos." James, su fiel acompañante se acerca a ella para abrazarla de la cintura. La señora Valery acaricia su mejilla con ternura. Vuelven a fundirse en un beso alucinante. Desvío la mirada hacía el maletín que tiene las inscripciones de la señora Valery. Al abrirlo, puedo ver que todo es cierto. Están a mi nombre sus acciones! Ahora soy casi propietaria de las empresas Greco! Miro a los amantes frente a mi quienes sonríen de oreja a oreja. "Quiero...retirarme a un lugar donde pueda ser feliz y libre." Me dice la señora Valery. "Quiero vivir en un lugar donde pueda amar sin que nadie me critique." "Y James tambien quiere lo mismo." "5 años de luto son suficientes para llorar por la perdida de Alexander Greco, el famoso empresario." Es amarga la voz de la señora Valery cuando pronuncia el nombre de su finado esposo. "Y se muy bien que tu tienes tantas ganas de..." Hace una pausa dramática. "Venganza Maddison." La señora Valery me mira a los ojos sonriendo siniestramente. "Y espero que tu si puedas hacer pagar a Donovan por su malos tratos hacia ti." "Yo nunca pude vengarme de todo el daño que su padre me hizo en el pasado." James trae el elegante abrigo oscuro de la señora Valery para ponérselo en los hombros La temperatura del medio ambiente ha descendido un poco. Y mi cuerpo está helado debido a todo lo que estoy escuchando! "De esta manera tu me vengarías de todos los años de mierda que pase al lado del padre de Donovan, Maddie." "Tu harías justicia por las dos." La cara de la señora Valery se contorsiona un poco debido a los malos recuerdos. "En verdad no sabes todo lo que sufrí muchos años al estar casada con ese patán de Alexander Greco." Me siento en el piso porque no creo que mis piernas sean capaces de sostenerme en este momento. Mi cabeza trabaja a mil por hora comprendiendo todo lo que acaba de ocurrir... La señora Valery se inclina para tomarme de la mano y levantarme. "Vamos Maddie, no seas tan impresionable..." "Bueno, si lo entiendo un poco, sabes?" Ella toma mi cara con sus dedos fríos para que la vea directamente a los ojos. "Quien diría que la amorosa madre de Donovan Greco sería capaz de hacerle eso a su hijo..." "No es lo que piensas en este instante?" Asiento moviendo mi cabeza de arriba a abajo como una tonta. "Lo único que tienes que comprender y de inmediato es que Donovan está en camino." James le muestra su celular. "Y llegará en menos de 10 minutos." Ay no carajo! "Y lo siguiente que debes de asimilar es..." "Que tienes en tus manos el poder de darle una cucharada de su propia medicina a mi arrogante y déspota hijo." "El hijo que quise que fuera diferente..." El suspiro de la señora Valery me indica que está decepcionada de ella misma. Y de Donovan. "Pero terminó siendo como su arrogante padre." James le da la mano indicándole que ya debemos de esfumarnos todos. "Ya no temo consecuencias de mis acciones." Me acaricia con ternura mi mejilla. "Tu tienes la oportunidad de regresarle todo el daño que te hizo por tanto tiempo." James mira su celular, el cual tintinea con un mensaje. "Llegara pronto, debemos irnos ya Valery." James camina hacia el auto, abre la puerta del pasajero para que la señora Valery entre. El acciona el portón de la mansión se abre de nuevo. "Mi niña, se que dejo en buenas manos mi empresa." La señora Valery Greco esboza una última sonrisa enamorada. "Demuéstrame y demuéstrate que tan fuerte eres." "No tengas piedad de quien tanto daño te hizo antes." El auto avanza mientras observo que la señora Valery tiene una expresión relajada. Ella siempre mantenía una expresión triste debido a su posesivo y desagradable esposo. Alexander Greco siempre fue un machista enfermo de celos. Y sin embargo el maldito señor tenía amantes jóvenes y bellas con las que mantenía relaciones sexuales. En cambio no dejaba que la señora Valery saliera ni a la esquina si no estaba Él a su lado. O sin que James la acompañará. Tal vez te preguntes como sé todo esto de esa pareja que se veía tan enamorada e idílica? Muy fácil! Donovan me contó, cuando estaba muy borracho, todas las aventuras sexuales que su todopoderoso padre había tenido. Donovan no se quedaba atrás. Perdió su virginidad a los 13 años. A partir de ese momento mantuvo relaciones a diestra y siniestra con cuánta joven quiso. Su atractiva imágen siempre le ayudó a conseguir a todas las mujeres que quiso. Incluso me enteré que una vez los dos "compartieron" la noche con varias jovencitas. Cómo si fueran amigos y no padre e hijo. Por lo que comprendí porque le lloró tanto Donovan a su padre fallecido. Claro, el mayor complice de Donovan en sus "travesuras" como tontamente lo llamaba había fallecido. El portón se cierra y se que me veo como una estúpida de pie solo observando alejarse el auto de la señora Valery... Debo escapar también antes de que pase cualquier otra cosa. Y voy muy retrasada ya! Recojo el maletín en mis manos para correr al garage. Debo encender el auto para irme. Activo el botón de apertura del portón después de haber dejado el maletín en el asiento del pasajero. No me molesto en cerrar de nuevo ni el garage ni el portón de Silver Place. Será muy divertido enterarme mañana que alguien tuvo la osadia de entrar para robar alguna cosa de la casa! Mi corazón bombea adrenalina a mis venas mientras que mis manos se aferran con fuerza al volante. Necesito bajar por completo la ventana del auto para que el aire me devuelva un poco de calma y serenidad. "Tranquilízate...lo hiciste..." "Cálmate...solo debes de recordar cual es el siguiente paso." Repito esto en mi cabeza una y otra vez dándome ánimos. "Solo concentrate en manejar bien y no chocar." "No puedes causar ningún choque o te encontrara!" Me incorporo en la avenida principal felicitándome a mi misma porque no he olvidado como manejar un auto de velocidades. El perezoso de Donovan solo maneja autos automáticos. Lo hace porque siempre busca impresionar alguna de sus futuras conquistas. Además así puede lucirse siempre. Cuando estoy por llegar a un semáforo, observó que se pone en rojo. Detengo el auto respetuosamente por la señal de alto. Es entonces cuando lo veo. El auto deportivo de super lujo de Donovan también está esperando el siga. Cuando la luz verde se ilumina en el semáforo, el auto de Donovan sale disparado quemando llanta. Se que se dirige a Silver Place. Doy gracias a que otro auto quedó a mi lado, por lo que Donovan no pudo verme. Temblando un poco todavía, pongo la primera velocidad al auto para alejarme. Aunque lo hago a una velocidad lenta, pues no quiero que mi nerviosismo me haga perder la concentración en el camino. Mientras manejo medito. Y si... Y si en vez de sentirse un poco desconcertado al darse cuenta de nuestra separación, Donovan se pone feliz? Y si organiza una sus famosas fiestas para festejar su soltería de nuevo? En esas fiestas se reunían todos sus más allegados amigos y las más bellas mujeres para complacerlo. Pero ni una sola puta vez fui invitada! Bueno, pues espero que disfrute mucho de su última parranda desenfrenada.... Porque tal vez sea la última fiesta que tenga en toda su vida! Gracias a todos los santos del cielo llego a mi casa refugio sana y salva. Un auto en la entrada me alerta de que alguien más ya está esperándome dentro. Y me va a escuchar. Estaciono el auto en el espacio designado. Lo apago quitando al llave para después descender. Cierro el auto mientras busco las llaves en mi bolso para poder abrir la puerta. Sujeto el maletín firmemente en mis manos. Ahora es mi más preciado tesoro. Antes de que encuentre las llaves, alguien abre la puerta. Unos brazos fuertes me abrazan con fuerza. "Maddie, al fin!" "No sabes lo nervioso que estaba porque no llegabas!" Dylan Saks. "No me toques ahora Dylan!" "Estoy enojada contigo bastante!" Le digo molesta mientras lo empujó con mis manos para poder entrar a la casa. Quiero descansar por fin. "Cierra esa puerta para que podamos hablar de tu traición Dylan!" La cara de desconcierto de mi amigo es mayúscula. "Traición?" "Maddie, de que me estás hablando?" Dylan se acerca a mi, pero extiendo mi mano para que mantenga su distancia. "Si." "En verdad creías que no me iba a dar cuenta de que el anillo que usó ese bastardo de Donovan para humillarme esta noche lo diseñaste tú?" Grito enfadada. Dylan frunce el ceño sin comprender aún. "Oh por favor Dylan no te hagas el tonto!" "El anillo que Donovan usó esta noche en la Gala para pedirme matrimonio..." Me detengo porque en verdad que fue un momento muy frustrante para mi. Recordarlo me provoca de nuevo nauseas. "Lo diseñaste tu!" Me dejo caer en el sillón esperando la respuesta de Dylan. "No Maddie, yo no le di ningún anillo a Donovan.." "Ni tampoco ha comprado ninguno en mis tiendas recientemente..." "Oh no..." "Carajo!" Dylan pone su mano en su frente luciendo molesto. "Ese idiota planeó todo esto!" "Maddie, sabes que te soy fiel por completo!" "Jamás haría nada en contra tuyo, lo sabes!" Ok, ahora si esta comenzando a entender un poco. "Explicate Dylan." "Y espero que sea una buena explicación porque de lo contrario..." "Nuestra amistad hasta aquí llegará!" Dylan se acomoda sus lentes de montura negra. Esos lentes que luce tan bien, pero que esconden sus ojos azules deslavados. Dylan se revuelve su cabello rubio el cual ya está un poco largo. Las pequeñas pecas que salpican su perfecta nariz lo hacen ver más joven y lindo. Ahora no puedo distraerme mirando su duro torso. Ni pensar en sus grandes manos blancas que siempre me ofrecen hermosas caricias. Dylan entrelaza sus manos por arriba de su cabeza mirándome con recelo. Camina sin bajar las manos mientras se hinca frente a mi. Su cara de niño siempre me inspira ternura, además de unas ganas locas de abrazarlo y besarlo. Dylan en estos dos años se ha convertido en mi hombre ideal. Tierno, adorable, deliciosamente guapo, sensible, ingenioso, lindo... Y ese cuerpo de tez pálida y músculos definidos que he espiado a escondidas. Controlo mi mano para que no acaricie sus mejillas rosadas perfectas. Dejó el maletín a mi lado para darle toda mi atención a Dylan cuando vuelve a hablar con su preciosa varonil voz. Es tan relajante y hermosa. "Hace un mes aproximadamente Donovan fue a verme a mi oficina..." "Dijo que quería darte un regalo especial, pero, por supuesto no le creí nada..." "Creyó que no sabía cual era la tensa situación entre ustedes dos." Dylan comienza a rememorar mientras que yo lo miro sin reparos. Cuando Dylan habla tan concentrado tiene ese aire intelectual que tanto les gusta a las chicas. He visto como varias de sus clientas frecuentes le encargan joyas solo para verlo. Y para escucharlo hablar. Incluso yo misma hice esa maniobra para volver a verlo. Varias veces. Todavía puedo recordar el día que lo conocí por pura casualidad. Cómo siempre, Donovan me había fastidiado tanto debido a que había perdido uno de sus malditos gemelos de plata. Le juré que no los había tocado, pero no me creyó ni una sola de mis palabras. Me gritó con furia que fuera a comprar otros de inmediato, pues Él no podía salir de Silver Place sin sus gemelos en los puños de sus camisas. Ese día Francis me llevó a la joyería de Dylan. Entré completamente mortificada y temblorosa por el tremendo regaño que me había dado Donovan hacía solo unos cuantos minutos atrás. Dylan en persona me atendió y quedé maravillada de su cálida personalidad y voz. Sus ojos hermosos y su sonrisa me cautivaron por completo cuando me habló. Me sentí tan cómoda en su presencia, que no quería irme. Sentí como si lo conociera de mucho tiempo atrás... Cómo si nos hubiéramos conocido en alguna vida pasada. "Maddie, me estás escuchando?" Dylan interrumpe mis recuerdos. "Si, que hace un mes ese imbécil fue a verte a tu oficina para darme un regalo." "Y que pasó después?" Odio cuando me pierdo en la dulce voz de Dylan. Es tan diferente a la seca y rasposa voz de Donovan. Ya te dije que la voz de Donovan es súper sexi y excitante, pero ese tono de voz jamás lo usó conmigo. Durante más dos años solo escuché su atemorizante y terrible voz cuando se dirigía hacía mi. "Entonces observó un boceto de un nuevo anillo, el cual uno de mis diseñadores me ayudó a elaborar..." "Ahora comprendo!" Dylan de golpea la frente con su palma. "Ahora se porque Trent tenía tanta prisa por mandarlo a producción." "Maddie, debes creerme, jamás diseñaría nada para que ese idiota te..." "Espera, Donovan hizo que?" Pongo los ojos en blanco porque Dylan no escuchó lo nada de lo que le dije. "Él me pidió matrimonio en la gala, Dylan." "Frente a todos!" "Frente a mis padres y su madre!" "Comprendes ahora mi enfado?" Me levanto porque necesito comer algo. Lo que sea. Necesito masticar algo para aliviar mi tensión! Dylan observa cuando me levanto, por lo que se levanta conmigo. "Ese bastardo se atrevió a pedirte matrimonio después de todo lo mal que te ha tratado?" Apartó a Dylan para ir a la cocina por un bocadillo dulce. Encuentro uno de mis brownies especiales para diabéticos. Son tan ricos, esponjosos y chocolatosos que en verdad no parece que sean saludables! Pero lo son, de eso estoy segura. Y no tienen nada de azúcar! Cuando estoy por darle una mordida al brownie, Dylan me quita el bocadillo de la boca. "Y que le respondiste tu Maddie?" "Vas a casarte con Donovan?" Dylan toma mi mano izquierda para buscar el anillo. Y no lo encuentra. "Ni muerta Dylan!" "Sabes mejor que nadie que no puedo soportar a ese completo imbécil!" "Mucho menos podría pensar si quiera en casarme con Él!" Le arrebato el brownie a Dylan de la mano para darle un buen mordisco. Ambos nos miramos con irá contenida. "Y yo no te dejaría que te casarás nunca con ese maldito bastardo." Dylan desliza sus manos por mis mejillas. "Maddie, llevo tanto tiempo deseándote..." Mi corazón late de nuevo desbocadamente! Dylan se inclina sobre mi para darme el beso que tanto he anhelado. Cierro los ojos para compartir el sabor a chocolate del brownie con su boca. Su lengua entra timidamente en mi boca. Mi lengua ya lo espera para darle un suave recibimiento. "mmmhhhh..." Gemimos ambos entrelazando nuestros alientos. Mis manos hacen lo que siempre quisieron hacer. Acarician el suave cabello rubio de Dylan. Sus manos descienden hasta mi cintura para pegarme a su cuerpo. Esto es una delicia! Hace tanto que nadie me había besado así! Suave, candoroso, devotamente amoroso. Se siente como una promesa de lo hermoso que compartiremos juntos muy muy pronto. "Maddie..." Dylan me acaricia con suavidad mi mejilla. "Dylan..." Mi voz suena como si tuviera mucho frío. Miró sus ojos a través de sus lentes y puedo ver que se me han puesto de color n***o. Están tan dilatados como mi falso enfado hacía mi bello amigo. "Nunca hubiera permitido que ese idiota te apartara de mi lado." "Te he amado y esperado estos años..." Dylan comienza a dejar besos tiernos en mi frente y mejillas. "Todo este tiempo que tuve que ver qué te alejabas de mi..." Su boca ahora besa mi nariz y mentón. "Pero cuando supe que ibas a separarte de Él..." Me da un leve beso en mis labios. "Supe que tenía esperanzas de que me amarás." Dylan me acaricia la espalda con suavidad... Mi pecho sube y baja debido a la creciente excitación que está burbujeando en mi interior. Una mano se introduce por debajo de mi sudadera para acariciar mi cintura. Lentamente sube para que pueda quitarme la sudadera por completo. "Quiero sentir tu hermoso cabello en mis manos." Dylan tira de mi coleta para que mi cabello todavía ondulado caiga por mi espalda. "Hermosa...tan hermosa como siempre." El beso que compartimos ahora no es recatado, ni suave. Ambos desbordamos está pasión que conteniamos. Mis manos se deslizan por su pecho para desabrocharle su chaleco de vestir... Dylan, quiero que me ames esta noche. Y todas las demás. Por el resto de mi corta o larga existencia. ***By Liliana Situ***Correctora Rynath***
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR