Mientras Aylin era trasladada a Berlín, los hombres de Mikayl lograron atrapar a Alexis. Una hora de persecución hasta que por fin lograron encontrarlo. Atado de manos y agarrado por el cuello, lo arrojaron a los pies de Mikayl. —Señor, usted ordene que hacer este malparido. —¿Sabes como castigo a los cerdos como tu? Colgando los de los pies a la voluntad del clima. —dijo Mikayl mirando a Alexis mientras este sonreía sarcásticamente. Los hombres de Mikayl lo arrastraron hasta llegar a la casa donde tenía a Aylin. Buscaron el árbol y lo colgaron. El teléfono de Mikayl sonó y reflejaba el nombre de Igor. —Dime hermano. ¿Cómo está Aylin? —Te llamo para decirte que nos remos a Berlín la trasladaremos para allá, encárgate tu de ese tipo. —Aún no damos con el, Pero en cuanto lo tenga en

