Luisa al despertar (con el sonido de la ducha), fue tan a prisa como su pie lastimado le permitía al lavamanos de la cocina, se lavó el rostro y empezó a buscar con que preparar el desayuno pues no había comido nada desde la boda . Aunque graciosamente había solo licor y varios aperitivos para preparar tragos. Sin importar donde busco no encontró nada con que cocinar. — ¿qué haces? — sorprendió Fazza a Luisa haciéndole dar un brinco ya que estaba en la incómoda posición buscando algo que hacer en el refrigerador. — quería preparar algo pero, no hay nada y — al voltearse y verlo únicamente en toalla ... la dejo sin habla, al punto de sonrojarse. Miraba al suelo tomando sus dedos con fuerza para concentrarse en algo más que él. Con el ceño fruncido, su rostro inexpresivo siendo tan frí

