—Tiene que ver con que quizá, solo quizá, esta vez Jack está actuando por algo más que su propio ego. Mi madre me miró fijamente, como si estuviera tratando de leer mi mente. Finalmente, dejó escapar otro suspiro, pero esta vez, su expresión parecía más blanda. —Mia… no es solo Jack lo que me preocupa. —¿Entonces qué? —Es Nikita. Esa chica… no está lista para este mundo. No está lista para los juegos, las mentiras, todo lo que implica estar cerca de nuestra familia. —Eso es cierto. Pero mamá, nadie está listo para este mundo hasta que está en él. —No es justo para ella. —Tampoco lo es despedirla porque no encaja perfectamente en nuestro pequeño molde de perfección. Mi madre se quedó en silencio, mirando el suelo como si las palabras que buscaba estuvieran escondidas ahí. Finalment

