Katherine entro al salón junto con su amiga y complice, se sentaron en la hilera del medio, el banco del centro era el suyo cuando su amiga estaba en el de atrás.
—Eso estuvo increíble, le diste su merecido y la hiciste pasar vergüenza con la gaseosa— Su amiga se inclinó hacia adelante y le susurró detras.
—Estuvo increíble porque lo soy. No necesito cumplidos para elevar mi ego— Hizo una mueca y se mostró de forma altanera.
En ese momento entro un profesor de filosofía y miro a las amigas que estaban hablando mientas el estaba empezando la clase.
—¿Entonces irás a la fiesta? Debes venir y darle su merecido a Débora. Besa a Zach frente a ella—
—El me besara, estoy segura de eso, desde que escuché que iría ya decidí que usaré—
—¿Qué usarás? Anda dime...— Suplico detras de ella.
—Ya lo verás está noche— Giro la cara y le guiñó un ojo.
El profesor observó al duo con el ceño fruncido y hablo en voz alta mientras de aclaraba la garganta
—Señorita Mckenzie ¿Estudio sobre Sócrates este fin de semana?—
Su amiga se echó para atrás al darse cuenta que la clase estaba empezando y trago saliva de los nervios.
—Por supuesto que lo hice...— Respondió vacilantes y puso los ojos en blanco.
—Entonces, dígame ¿Qué opinaba Sócrates sobre el matrimonio? Es una pregunta fácil, cualquiera la sabría—
Katherine se puso roja de la rabia, no había estudiado y esa profesor la tenía en la mira, siempre buscaba una forma de hacerla pasar vergüenza.
—Estoy segura que Katherine paso todo el fin de semana mirando fotos de Zach y no tomo un libro en ningún momento— Espeto Debora de forma deliberante.
—No es cierto, ella no tiene nada que ver con Zach. Mi Katherine es una joven estudiosa y comprometida— Carl estaba verde de cólera al escuchar que Katherine estaba detrás de Zach.
—Se podía ver la tristeza en su rostro cuando nos vio a mi y a Zach hablando en el corredor— Se burló de ella y Katherine grito en defensa propia.
—¡Eso demuestra lo zorra que eres! No soy tu Katherine Carl déjà de soñar—
—¡Basta los tres, le hice una pregunta a la señorita Mckenzie. Ahora responda mi pregunta y dejé de insultar a sus compañeros!—
—Ellos empezaron a molestar primero— Respondió molesta.
—¡Conteste mi pregunta! ¿Que opinaba Sócrates sobre el matrimonio?— La miro de forma desafiante.
—Que es un fiasco y nunca debería suceder— Respondió de manera irónica.
—Sócrates decia: Les recomiendo que se casen, si encuentran a una buena mujer serán felices y sino se volverán filósofos— El profesor levantó el libro frente a todo el salón y miro con enojo a Katherine.
—¿Qué hay de la mujer?¿Ella no tiene derecho a ser feliz en el matrimonio? Por eso digo que es un fiasco. Machista—Se cruzó de brazos y puso los ojos en blanco nuevamente.
—Katherine será mi esposa y estoy seguro que sere muy feliz— La miro y le guiñó un ojo, Katherine no evito sentir asco en solo pensar casarse o tener una relación íntima con Carl.
—Katy no se casará contigo Carl— Dijo Zach mientras le guiño un ojo.
—Vete al demonio Carl. Nunca me casare contigo—
—¡Uhhhh!— Gritaron todos en el aula.
—Ten paciencia Carl, cuando ella vea que yo y Zach nos casemos irá tus brazos y seran una hermosa familia—
—¡Silencio! Señorita Mckenzie, eso demuestra que nunca estudió ni hizo la tarea que les mandé. La semana que viene habra exámen y si no estudia reprobara el año ¿Qué pensará su padre al ver su cuaderno de calificaciones?—
—Mi padre me concientes todo el tiempo. No dirá nada— Se empezó a reír con sus amigos y el profesor volvió a gritar.
—Eso lo veremos—
—El padre de Katherine se buscará una nueva esposa y tendrá un nuevo heredero, debe ser una vergüenza para el señor Mckenzie tener una hija tan presuntuosa— Dijo Brenda de forma amenazante.
—Tranquila Katy, si tu padre hace eso, te casarás conmigo y te daré todo lo que quieras, no necesitaras trabajar ya que tendremos muchos hijos— Dijo Carl de manera insistente.
—¿Cuántas veces debo decirles que se vayan al demonio a los dos? Ya me están agotando la paciencia—
—Al que le están agotando la paciencia es a mi ¡Los cuatro se quedarán después de clases en el centro de detención! Dejare una nota en su cuaderno de comunicados y si no la traen firmada está semana serán suspendidos y eso irá a como nota a las universidades—
—¿Por qué estoy castigada? — Pregunto la amiga de Katherine.
—Porque hace parte de la banda, no crea que no la ví hablando con la señorita Mckenzie cuando inició la clase. Ahora continuemos— Se sentó en el escritorio y frunció el ceño.
Todos en la clase se quedaron el silencio, no era la primera vez que los enviaban a detención por armar un embrollo en el colegio.
La clase aburrida de filosofia llegó a su fin y todos se estaban preparando para marcharse.
Después de esa clase debían ir a prepararse para el entrenamiento en el equipo de porristas.
Caminaron a los vestidores y se cambiaron a su uniforme de porristas, que era color blanco y rojo.
—Tines una hermosa figura— Dijo una de las porristas que terminaba el colegio ese mismo año junto con ella.
—Gracias, me mantengo al margen de todo lo que ingiero, no como Debora que toma bebidas azucaradas— Espeto de manera amenazante.
—Si, yo bebo bebidas azucaradas, pero sin embargo no engordo y me veo delgada. No como otras que se privan de varias comidas— La miro de reojo en forma de burla.
—Eso no quita que sea mucho más bella que tú y que mi cuerpo tenga mejor forma— Terminó de cambiarse y tomo los pompones.
—Di lo que quieras, ya sabemos que Zach me prefiere a mi, talvez no le interesan las mujeres engreídas—
—Eso lo veremos... Ahora sal de mi vista— La empujo suavemente y está hizo un gran drama.
—¡Ah!— Dijo Brenda.
—Ya basta, vamos a practicar que falta poco para el campeonatos intra escolares— Las detuvo una compañera.
Salieron al campo a entrenar y es ese momento estaban entrenando los hombres y se veía a Zach que era el capitán del equipo intercambiando miradas con ambas. Estaban a unos poco metros.
Cuando estaban entrenando la coreografía Débora simulo que la había empujado mientras nadie la veía y exclamo en vos alta para que Zachary la escuchara.
—¡¿Por qué me agredes todo el tiempo, no te hice nada?!— Espero con una cara lastimera.
Katherine se quedó con una cara de confusión y miro a Brenda llorando en el piso.
—Ya basta Katherine, es la segunda vez que la agredes. Ahora veo que de verdad lo haces a propósito— Dijo Zach al levantar a Brenda del suelo.
—No la empujé, ella se tiró sola— Hablo en defensa propia.
—Mentira, tambien la empujó en los vestidores, eso quiere decir que la estuvo provocando todo el día...— La amiga de Debora salió a defenderla.
En ese momento se acercó la profesora de gimnasia.
—¿Qué está sucediendo aqui?— Pregunto enojada al ver a Debora lastimada.
—Katherine me provocó y me empujó para que cayera al suelo— Estaba fingiendo llorar.
—Bueno no es la primera vez que lo hace— Sumo Helen.
—Hoy la golpeó en el corredor con su bolso e hizo que se ahogue con una gaseosa— Dijo Zach.
—Es suficiente. Si vuelve a suceder quedaras fuera del equipo y no podrás volver a entrar— Dijo la profesora señalando.
—Quedas detenida después de clase—
Débora no dijo nada ya que también estaba detenida.
—Profesora estoy segura de que Katy no la empujo, se cuando dice la verdad— La defendió Tania.
—Si la defiendes quedaras fuera también—
Después de decir eso no dijo más nada y agacho la mirada.
—Sigan con su entrenamiento
Al salir del entrenamiento fueron detenidos en el pasillo por el profesor de filosofía.
—Carl, Katherine, Débora y Tania. Los cuatro síganme al centro de detención— Dijo el profesor de forma severa.
Los cuatro lo siguieron con la cabeza a gacha y no murmuraron en el camino. Al entrar el profesor se sentó en un escritorio
—Sus teléfonos, lo quiero aquí. Ya notifique a sus familiares que se quedarán hasta tarde en castigo— Lo cuatro pusieron los teléfonos sobre el escritorio y se sentaron en una butaca consternados.
El profesor tomo su teléfono comenzó a jugar con el, con la música alta para molestarlos.
—Esto es tan injusto...— Dijo Katherin en voz baja.
—Es tu culpa, si no fueras tan engreída no estaríamos aqui— Refutó Debora.
—Cállate, vete a la mierda— Respondió Katherine.
—Oye Katherine... ¿Vendrás está noche?— Pregunto con una mirada de cachorrito.
—Si, ire, pero no creas que es por ti— Respondió de forma indiferente matando sus ilusiones.