El deseo que concedió Ethan. ***** Aquel ruego hizo que por las venas de Ethan, se corriera la lujuria. Sus ojos nunca abandonaron los suyos, mientras sus manos diestras se deslizaban debajo de la falda de su vestido. Ella contuvo la respiración; cerró los ojos por un momento para poder controlarse; y disfrutar un poco más de lo que vendría a continuación. Ethan recorrió sus piernas y la agarró por los muslos para colocarla a horcajadas sobre él. De esa manera tendría más acceso a ella, comenzó a acariciarla delicadamente desde las piernas, hasta la parte interior de sus muslos. Quería tentarla; volverla loca con cada una de sus caricias. —Dime, gatita ¿qué quieres esta noche? —susurró él. Ante el sonido de aquella voz ronca y baja, Clara abrió los ojos de golpe y quedó encandilad

