Llegar al hospital y esperar es de las peores sensaciones, siento impotencia porque quiero ayudar a Isa pero no hay mucho que pueda hacer, mis padres, Robert y Mery me acompañan, la madre de Isabella viene en camino, no se como enfrentar la situación. Desde que tengo uso de razón no le había pedido algo a Dios con tanta fe, jamás había sentido tanto temor por el hecho de llegar a perder a una persona, me siento tan vulnerable como una burbuja que en cualquier momento puede explotar, sólo guardo la calma e intento mantener una postura. Después de una larga espera el doctor vuelve aparecer - como están? Todo salió bien? Todos los que estamos en la sala de espera nos ponemos de pié ansiosos por escuchar la respuesta del doctor - antes de decirle el resultado de la cesárea realizada a la

