Capítulo 18. La soledad de Magda...

3351 Palabras
Al siguiente día en la mansión, al mediodía, Magda está en la cocina con el personal de servicio dando instrucciones para servir la sopa que se había preparado para quienes habían amanecido en la casa. Esperando que cada uno se levante y baje al comedor, ella estaba sentada en la sala de estar de la planta baja de la mansión, sola, recordando el día que se encontró con su amiga Nayit. Ese día, ella salió de compras porque se estaban terminando sus productos de aseo personal, al llegar al centro comercial, se encuentra con su amiga, quien le pregunta por sus hermanas, y ella le comenta que Ivana se había casado y andaba por cierto de lunas de miel. Como tenían tiempo que no se veían, Nayit le acompañó a realizar sus compras,  una vez hecha estas, decidieron entrar a un café ubicado en el mismo centro comercial y entre conversación salió a relucir Elías, quien era amigo común de las dos. Nayit, le comenta que la semana anterior, ella había estado en su casa porque celebro el cumpleaños de su actual esposa. Magda, con dominio total de sus emociones, le preguntó ¿Cómo así? No sabía que se había vuelto a casar. Su amiga le respondió, si hace como dos años se casaron, el me invitó a su boda, se casó con una mujer mucho más joven que él. Magda en el momento no supo que decir, se quedó muda, asimilando la noticia que le acababa de dar su amiga, ella logro controlar cualquier emoción, estuvo un rato más con ella y luego se despidió de lo más normal sin dejar rastro que algo de esa conversación la hubiese podido afectar. Magda, ese día llego y se encerró en su habitación a llorar, no tanto el hecho que se hubiera casado con una mujer joven, sino como jugo con sus sentimientos, a estas altura de su vida, ella había sido engañada como una quinceañera. Eso le afecto, pero gracias a su experiencia y vivencia en los grupos de oración de la Iglesia a la cual pertenecía, así como obviamente su fe en el Creador, le dieron la fortaleza para superar esto. Por lo tanto, desde ese día, no volvió a atender las llamadas de Elías, no quiso saber más de él,  por lo que tanto en la casa como en el negocio, prohibió le pasaran llamadas de él. Para relajarse un poco, ha decidido pasar quince días en uno de los chalet que ellas tienen en unos de los estados más fríos del país con un clima extraordinario, pero sola. Por lo tanto, ese mismo día, les informaría a sus hermanos, hijos y demás familiares, que se iba de viaje la semana entrante, e incluso que saldría el próximo viernes. Los primeros en bajar fueron sus hijos con sus nietos, Magda de inmediato, los invito al comedor para que comieran y sobre todo para que consumieran la sopa que les había mandado a preparar, una vez, que comieron los invito a la sala de estar y ahí les comunico que se iría de viaje sola, para descansar al chalet la semana entrante. Todos  estuvieron de acuerdo que se tomara unos días para descansar y así sola, pero con el chofer y custodio. Luego bajaron Ivana y Ángel con Jean, Dayber y sus niños, al igual que a los anteriores, Magda ordeno les sirvieran y hablo con ellos mientras almorzaban, la idea era ponerlos al tanto de su viaje, para que no dejaran sola a Jane en la casa. Ivana le dijo que se fuera tranquila, que ella le daría vueltas o estaría en contacto a diario con Jane. Ese día todos se retiraron de la mansión y cada quien se fue a su respectiva vivienda, quedando solo en la casa Jane y Magda. Esa noche, Rómulo visitó a Jane y finiquitaron algunas cosas sobre su boda, especialmente el lugar donde se casarían, quedando los dos de acuerdo en hacerlo ahí, en los propios jardines de la casa. Mientras, ellos conversaban en el salón de estar intimo Magda se retiró a su habitación, estaba muy melancólica, la relación que llevaba en secreto con Elías tenía aproximadamente siete años, pero ella nunca quiso que se hiciera pública. A pesar de creer que ya lo había superado, esto era muy reciente, y le estaba afectando, porque por ejemplo, en el trabajo había cometido algunos errores  que si no es por Shayla, le hubieran traído graves problemas, de ahí la necesidad de alejarse por unos días de todo y de todos. Esa semana Magda, trato de sacar el trabajo pendiente para irse tranquilamente y olvidarse por dos semanas de todo. Mientras Ivana y Dayber ayudaban a Jane con la planificación y organización de su boda, comenzando por las reservas de las fechas. Ellas se encargaron de buscar las partidas de nacimientos, como las fe de bautismo y el acta de confirmación, porque al igual que Ángel, Rómulo se quería casar por todo con Jane. En vista de las amenazas de secuestro que habían vivido tanto Jane como Rómulo, ellas se ofrecieron para hacer los trámites, salvo los personalísimos que debía ser hecho por ellos mismos. Así, ese viernes, Magda sale en su camioneta con su escolta y chofer, de viaje hacia la región donde tienen sus chalet. Ella disfruto del viaje, e hizo paradas en lugares turísticos para comprar y comer junto con su personal de servicio. Al llegar al chalet, estaban sus primos esperándola, para entregar las llaves, además de dejarle equipada la nevera para que pueda disfrutar tranquilamente su estadía. Ellos estuvieron un rato conversando con ella y luego partieron. Magda quedo sola y al subir a su habitación lloró como hasta ahora no lo había hecho, se quedó dormida y no se despertó sino hasta bien caída la tarde. Ella se dedicó a caminar los jardines y sembradíos que sus primos tenían en los terrenos, respirando realmente paz y tranquilidad. En la noche recibió una llamada de su hija Shayla, quien quería saber ¿Cómo había llegado? -      Ella, respondió… muy bien gracias a Dios, me quede dormida desde que llegue y hace como una hora me desperté y salí a caminar… -      Shayla… me alegro madre, me encanta estés muy bien. Por favor disfruta tus días de descansos. -      Ella… si hija, claro que lo haré. Y tú ¿Cómo estás? -      Shayla… excelente, gracias a Dios… -      Qué bueno, me alegro mucho. -      Shayla, bueno madre, te dejo para que descanses. Te amo mucho, Bendición… -      Dios te bendiga y yo también te amo. Al día siguiente Magda, se levantó temprano y junto a su custodio salió a caminar por los alrededores, estuvo en la plaza, en la Iglesia y recorriendo algunos locales donde expenden comida y recuerdos de la zona. Ella es coleccionista de estos recuerdos por lo que estaba revisando si había nuevas variedades para llevar. Después del desahogo que hizo el primer día, Magda no volvió a llorar. En este segundo día, contacto a Jane, le informo que estaba bien, que se sentía tranquila y relajada, era un cambio de clima que le beneficiaba mucho. Al tercer día salió y fue a la Iglesia, se confesó y hablo mucho con el párroco, buscando con esto aliviar más su corazón, pues, se sentía estafada, humillada, burlada totalmente. El párroco le recordó lo que plantea Jesús en la Biblia… perdona hasta setenta veces siete… Ella sabía que debía perdonar, pero le estaba costando hacerlo. El cuarto día Magda, analiza la situación vivida con Elías, pensando a lo mejor ella fue la culpable de esa situación, porque el varias veces le pidió hablar con su familia, para formalizar la relación, pero ella nunca acepto, siempre ponía como excusa que prefería esperar y buscar el mejor momento para hablar con sus hijos y hermanos. De repente, esto hizo que el buscara una persona que si estaba dispuesta a mantener una relación estable, permanente, pública y notoria. Una mujer que lo acompañara y apoyara todo el tiempo. Ese día, no lloro pero si se volvió a cargar su corazón y su alma de tristeza. Al quinto día de estar alejada en el chalet, Magda recibe una visita inesperada, era Elías, quien necesitaba hablar y aclarar con ella lo sucedido. Esta visita  totalmente imprevista no fue aceptada por ella, no obstante, él se las ingenió para que lo dejaran entrar… -      Magda, por favor escúchame… -      Ella… no tengo nada que hablar contigo… -      El… ya Nayit me contó, que habló contigo y que lamentablemente ignorando lo nuestro, te comento sobre mi matrimonio… -      Ella… no quiero saber más nada, ya con lo que se, es suficiente, por favor retírate de mi casa… -      El… no me voy a ir hasta tanto escuches mi verdad. -      Ella… no me interesa, se feliz, te deseo lo mejor, lo único que te pido, por favor, es trata de no coincidir conmigo, en los lugares donde regularmente asisto. -      El… Magda necesito que hablemos. Tú has sido una mujer demasiado importante en mi vida… -      Ella… ¡caramba, qué bueno! Fíjate lo que serias capaz de hacer, que siendo tan importante, me fuiste infiel y me ocultaste algo tan relevante como que te habías casado y tenías una vida ya hecha con otra persona… -      El… no era esa mi intención y nunca lo fue. A ti te consta, muchas veces durante estos años te pedí formalizar lo nuestro y nunca lo hiciste… -      Ella… ya eso no importa, por favor, retírate o me veré obligada a llamar a mi seguridad, para que te saquen de aquí… -      El… por favor, escúchame y después te dejare tranquila. No te pido que me perdones, solo que me escuches… -      Ella, comenzó a gritar el nombre de su chofer y guardaespaldas, Marc, Dany, por favor vengan…. Ellos entraron de inmediato y recibiendo órdenes de su patrona, lo sacaron de la casa, en vista que por las buenas no quería salir, lamentablemente lo sacaron a empujones hasta  la calle. Elías sintiéndose muy mal, por el daño que ocasiono a Magda, busco donde hospedarse, para quedarse aunque sea dos días y ver si la convence de que lo escuche, pero todo fue en vano, ella no le dio la oportunidad de hablar. El, en vista que sería imposible conseguir nuevo acceso a la casa de Magda, prefirió irse y devolverse a la Capital. Su personal de confianza le informo para su tranquilidad, que el señor Elías se había ido del pueblo. Ella un poco más tranquila, se dedicó nuevamente a disfrutar su estancia en la región, por lo que los días siguientes, invito a su primo y su esposa, para recorrer los pueblos cercanos. Ellos aceptaron amablemente su invitación y la llevaron a lugares nunca antes visto, de paisajes bellísimos, que hicieron a Magda olvidar la situación por la que estaba ahí. En vista de esta última decisión, Magda informo a la familia que se quedaría otra semana más y así lo hizo, tiempo este que empleo en conocer junto a sus familiares otras zonas o regiones. También le sirvió para ampliar su colección, puesto que en cada región donde iba, había comercio relacionados con la venta de estas reliquias y recuerdos. Durante estas semanas recibió llamadas de sus hermanas e hijos, para saber cómo estaba y como la estaba pasando. Ella a ninguno le hizo referencias sobre la visita de Elías durante los primeros días. Prefirió olvidar ese momento vivido. Ya para la semana de regreso, tenía mejor semblante, se sentía mejor y estaba decidida a olvidar todo lo pasado. De esta manera, preparo nuevamente su maleta y partió hacia la capital, dando por concluidas sus pequeñas vacaciones.   Al llegar nuevamente a su casa, es recibida por sus dos hermanas y Dayber quienes han estado trabajando duro en los preparativos de la boda de Jane, quien le informa… -      Hermana, para mi boda, tú  junto con mis dos grandes amigas formarán parte del cortejo, así que por favor, ve a casa de la modista para que tome tus medidas y comience la elaboración de tu traje. -      Magda… ok, con gusto asistiré, pero no hoy, vengo cansada del viaje… -      Dayber… me da mucho gusto tenerla aquí tía Magda… -      Ivana… a mí también hermana, me da mucho gusto estés aquí y así como estas, te ves relajada, tranquila y sobre todo muy hermosa -      Magda… así exactamente me siento… relajada, tranquila, en paz… y ustedes ¿Cómo han estado? -      Ivana… excelente, cada día más enamorada de mi Ángel de la guarda… las cuatro sonrieron con el comentario de ella… -      Jane… he estado trabajando mucho y loca por hacer como Ivana e irme por un mes de luna de miel, aunque Rómulo, no me ha comentado nada al respecto. -      Magda, espero que siguiendo los consejos de su amigo Ángel, te tenga la agradable y bella sorpresa de llevarte a recorrer una parte del mundo. -      Dayber… he estado muy bien, la empresa ya inició sus primeros contratos,  gracias a Dios, a la fecha todos han sido muy exitosos. -      Magda… me alegro Dayber ¡todo va viento en popa!... y me alegro por ustedes hermanitas, les estés yendo muy bien en su vida de pareja. Creo que es un ideal, aunque también se puede vivir feliz sin un hombre al lado. -      Jane… esta semana hubo problemas con tu mensajero, no he tomado decisión alguna respecto a su caso, porque me imagino que tú lo conoces bien y tendrás otra visión sobre el hecho presentado con  él. -      Magda… tranquila, déjame hablar con él, para saber exactamente que paso, y si hay que despedirlo, pues se despide, pero primero lo quiero escuchar. -      Jane… ok… Magda se incorporó a sus labores en la empresa como en la Parroquia, dando como siempre lo mejor de sí. Esta vez decidió crear un grupo de ayuda espiritual para mujeres engañadas y de esta manera hacer otro aporte a la parroquia a la cual pertenece, buscando para esto el apoyo de expertos en el área, quienes atenderán una vez a la semana a mujeres en situaciones de abandono y engaño.  Ivana, también se unió a este grupo sobre todo por su experiencia en el área de la conciliación y mediación, pero destinando para esto la tarde de los jueves,  día en que también hacía asesorías académicas. Porque se había comprometido con Ángel en compartir con él, más tiempo, sin descuidar tampoco a su hijo, nuera y nietos como a sus hermanas y demás familiares. Magda se sentía realizada de los logros que había obtenido en tan poco tiempo, porque obtuvieron frutos de estas labores, sobre todo, porque una de las técnicas utilizadas fue volcar esa pasión, ese amor, hacia una actividad productiva, enfocando todo en la energía creadora que cada ser humano posee y así se lograba transformar esa energía negativa y disfuncional, en una energía positiva transformacional, innovadora, altamente productiva, totalmente funcional. En la parroquia hubo mucho apoyo y solidaridad con este grupo, logrando expandirse a otras parroquias, lo cual le dio a Magda mucha satisfacción y alegría. Además, ella también se incorporó al grupo de Ivana, Dayber y Jane para la realización de la boda de esta última, ya faltaban escasa cuatro semanas. Todo esto ayudó a Magda a superar la soledad y melancolía que tenía unas semanas atrás. Así nuevamente la casa se vistió de gala y fue decorada como los grandes salones de fiestas, para este evento, donde incluso asistieron muchos más invitados que en los eventos anteriores. Los padrinos de la boda serian Ivana y Ángel, quienes les tenían una sorpresa especial para ese día. Al igual que en el caso de Ivana, los dos actos se celebrarán en la casa, tanto el civil como el eclesiástico.    Jane con tantas actividades y compromisos faltando dos semanas para la boda, estaba a punto de colapso, por eso decidió tomarse una semana e irse al chalet para descansar y relajarse, porque de seguir al ritmo que estaba, se podría enfermar. Así que ocho días antes de su boda civil salio de viaje, acompañada por su escolta y chofer. Al llegar sus primos la estaban esperando para entregar las llaves, además que habían acondicionado el chalet. Ella realmente se dedicó a dormir, comer, ver televisión, escuchar música, porque debido a las fuertes amenazas que había sufrido de secuestro, no se animaba a caminar por la plaza ni salir a la iglesia. Al tercer día de  haber llegado, Rómulo le llegó de sorpresa, a pasarse con ella los días que faltaban, para regresar justo un día antes de la boda civil. -      Sorpresa… grito Rómulo… -      Jane… sorprendida, pues en ningún momento él le dijo que vendría, solo se apresuró a  caminar, hasta abrazarlo y darle la bienvenida… bienvenido mi amor… que agradable sorpresa… ¿Por qué no me avisaste que vendrías? -      El… porque dejaría de ser sorpresa… y sonrió -      Jane… me fascina que estés aquí… ven ¿te busco algo para comer o para beber o las dos cosas? -      El… las dos cosas, no hice parada, para llegar pronto a tu encuentro… -      Ella emocionada, ven vamos a ordenar te preparen algo… Al entrar a la cocina Jane solicita a Martha le sirve un desayuno completo a Rómulo con proteínas, jugos, pan tostado y frutas. Además de una taza pequeña de café. Ella de inmediato busca y prepara todo, en cuestión de minutos, le sirve el desayuno. El una vez que termina de comer, le agradece a Martha la comida preparada al igual que a Jane. Ella, le pregunta… -       ¿Te vas a quedar aquí conmigo o te vas para tu chalet?   -      El… ¿tú que prefieres? -      Ella… que te quedes aquí conmigo… -      El… entonces me quedo… venía dispuesto a que me dieran alojo o que me mandaran a dormir a mi casa… y sonrió -      Ella… contigo me siento más segura… -      El… o sea que no es por amor ni por deseo de estar o tenerme aquí, sino por cuestión de seguridad ¡que tristeza! -      Ella… anda no tergiverses lo que te digo… tu sabes, que también deseo estés conmigo… -      El… pero no me lo dices, Jane, eres muy poco dada a expresar lo que realmente sientes y no me parece bueno, sobre todo porque entre los dos debe haber la suficiente confianza para decirnos lo que deseamos, queremos y anhelamos libremente, sin tapujos… -      Ella… te he dicho que me tengas paciencia con eso, porque no estoy acostumbrada a ser así. -      El… ok, espero que en la medida que compartamos nuestra vida en común, eso te dé la oportunidad de ser abierta y comunicativa. Te amo -      Ella… y yo a ti. Con la presencia de Rómulo en el Chalet, ella se animó a salir y así pudo asistir a la Iglesia y a la plaza, visitando en una única oportunidad, uno de los restaurantes de lujo de la zona, donde sus custodios como los de Rómulo podían resguardarlos. El, durante estos días compartió con Jane  la misma habitación, donde los dos a pesar de la edad que tenían, ella 65 y el 70 años de edad, desbordaron todo el amor y la pasión que sentía el uno por el otro. Eran personas sanas que se ejercitaban, comían balanceado, tenían una muy buena nutrición, una vida sin excesos, lo cual les hacía verse mucho más jóvenes de lo que realmente eran.   Durante todos estos días, Jane volvió a la calma y tranquilidad, al igual que Rómulo. Jane también disfruto con Rómulo de las caminatas por los jardines de los chalet, que como estaban unidos, contaban con unas cuantas hectáreas. A ellos les encantaban esas caminatas sobre todo en la mañana temprano. Una vez llegó el jueves, ellos salieron de viaje de regreso bien temprano, eran cinco horas de viaje, las cuales disfrutaron enormemente. Esta vez, Jane venia en la camioneta de Rómulo, donde conversaban muy animadamente, además de hacer paradas muy seguidas, para comprar sobre todo frutas y verduras, las cuales conseguían muy frescas.    
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