> Tendría que ir al bosque... Aunque no sabría si sería seguro. Me puse una sudadera grande, y mis converses favoritas. Amarré mi cabello en una coleta y me fui directo al bosque... Sin avisarle a los chicos adónde iría. Estando en el bosque, miré a los alrededores, pero había un silencio que me atormentaba, me causaba escalofríos. No sabía si llamarlo por su nombre falso o su nombre de identificación. Según él, habían espectros E.S. (espectros solitarios) rondando y merodeando por aquí, algo parecido a las almas en pena, lo más probable. Me quedé solo ahí, parada mirando a todos lados. Y sentí que me tomaron del brazo, una mano muy frío, y para mi alivio era el Diecisiete. Suspiré tranquila sabiendo que era él, y lo abracé de arriba, poniéndome un poco en puntas. —Eres tú. —Lo abr

