Isabella Unas gotas golpeaban en mis ojos con demasiada intensidad, estaba rezando para que fuera agua porque si llegaba a ser otra cosa, creo que me iba a volver a desmayar. —Vamos a calmarnos—pidió Matt—Nadie va ha hacer nada a Isabella—dejo claro Matt demasiado tranquilo, o al menos estaba intentando mantener la calma de una forma demasiado sorprendente. —Te recuerdo que es menor de edad y mi hija—hablo mi padre demasiado estresado—Puedo decidir si va a un hospital o no—dejo claro. Necesitaba moverme echando demasiado rápido, intenete empezar por cosas sencillas mientras rezaba para que Matt estuviera contando hasta veinte para que evitar que hablara. Movi los dedos de mi pierna derecha para ver si el control de mi cuerpo era mio y no estaba completamente dormido. Mis dedos se moví

