CAPÍTULO VEINTIUNO Avery se estacionó en la calle frente a la biblioteca pública de Boston, casi sin poder creer donde estaba... y que en realidad pudiera haber un cuerpo en el centro de Boston. Solo había otros dos autos en la escena hasta ahora, lo que hizo a Avery pensar que Connelly estaba tratando de mantener este nuevo cuerpo bajo cuerdas. Cuando ella y Ramírez se bajaron del auto, no era la biblioteca lo que los interesó, sino el pequeño tramo de tierra al otro lado de la calle. Durante la mayor parte del invierno, servía como el espacio improvisado de artistas. Daba la casualidad de que la ciudad estaba usándolo como un parque de esculturas de hielo en este momento. Vio a O’Malley y a Finley enseguida. Estaban hablando con un hombre alto que se veía muy molesto. Eran las únicas t

