En la mañana siguiente —Mamá, ya regreso. Voy a salir un momento... ¿Mamá? — Aclara el joven, observando con aburrimiento a su madre, la cual se encontraba sentada en la punta de la cama, al parecer ida en sus propios pensamientos. — ¿A dónde vas, cariño? Si te encuentras a tu hermana Alex, dile que nos venga a visitar, la extraño mucho — Explica la mujer mostrando una leve sonrisa, que solo irritó al muchacho a más no poder. —Mamá, deja de hacer eso...— Murmura Jeremiah con la vista baja. —¿Qué cosa? — Cuestiona la mujer de manera dubitativa, entre tanto su hijo suspira, para tratar de menguar el mal humor que ahora sentía agolpado en su pecho. —¡SABES A LO QUE ME REFIERO, DEJA DE NOMBRAR A ALEXIS, TU SABES QUE ELLA ESTA MUERTA DESDE HACE UNA DECADA! ¡DE MOMENTO SOLO ERES DEPRESIVA,

