—Está bien, no mataré a tu inservible padre. Que se quede aquí, recogiendo las ruinas de lo que queda de la casa principal Hoong — Agrega el Yakuza entre risas — Pero tu vendrás conmigo ¿No pienso casarme contigo en este lugar? Despídete de esa puta — Ordena el a******o empujando a Sail para que se acercara a su padre. Elías se voltea por un instante, viendo el rostro golpeado, sucio, y mojado en lágrimas de su hijo. Lo primero que hace es levantar sus manos atadas, para peinarlo un poco como puede, y luego cuando observa al hombre que había provocado todas esas desgracias, se levanta con toda la intensión de matarlo, sin embargo, uno de los miembros de los Yakuzas, se lo impide al momento que lo golpea violentamente en su rostro. Elías cae al suelo medio inconsciente, y Sail al ver aquel

