Llego la semana final del verano para la llegada del otoñó, el 1 de Septiembre comenzaron las clases, el doctor Cadogan quedo en pasarla buscando para que sus hijos y Ema entraran juntos y tuviera un apoyo en ellos, para ingresar en la UWC.
Ema y los hijos adoptivos del doctor Cadogan Chay (13) de trece años de edad, un joven pelirrojo irlandés con personalidad introvertida, bastante tímido pero la historia de Chay; quien fue adoptado por la familia Cardogan, cuando el doctor Cadogan se enteró en un centro médico el cual visitaba en aquella ocasión en Irlanda, le llamaron para un caso trágico con una pareja joven y su pequeño bebé quedo con vida, quien era Chay esta hermosa criatura, quien se había quedado huérfano y con ningún familiar en apoyo en su vida, nada más que un internado era lo que le esperaría para que creciera allí; pero el doctor Cadogan no tuvo corazón se conmovió e inmediatamente llamo a su esposa para hacerle la pregunta más importante, que era de adoptarlo, ella y el doctor Cadogan amaban la paternidad en sus vidas, y la idea de cambiar vidas, así que la doctora Cadogan accedió y Chay se convirtió en su segundo hijo en la familia.
Kanu era el primogénito de la familia Cadogan que tenía (15) de quince años de edad, un joven Hindú quien conocieron la familia Cadogan en un congreso en la India, veían las carencias en la India con muchas personas, la doctora Cadogan deseaba tener un hijo y ella y el doctor Cadogan lo intentaron por años hasta que supieron que la doctora Cadogan y el doctor tenían problemas ambos para procrear vida, así que esta fue su primer intento para agrandar un poco de su hogar y tener un pequeño en casa, fueron a una casa de refugio para niños y vieron el historial de cada uno, pues el historial de Kanu, capto su atención, era un bebé sano muy hermoso para ellos así que lo llevaron a casa al Valle de Gales. Kanu al crecer era un joven arrogante, presumía mucho su belleza y sabia como conquistar a las chicas, todo lo contrario a su hermano Chay.
Kanu y Chay se conocieron en el auto mientras iban de camino a la UWC donde sería el primer día para Ema, el segundo para Chay y el tercero para Kanu. En el camino, el doctor Cadogan iba conversando con sus jóvenes hijos para que Ema recibiera todo el apoyo el día de hoy.
– Chicos, les pido ayuden a Ema en su primer día, Ema había estudiado muchos años en casa y necesita de buenas amigos como ustedes.
– Seguro padre, la orientaremos. ¿Cierto Chay?
– Sí.
– ¿Cómo te sientes Ema?
Ema tan solo pensaba en esa noche y madrugada mientras preparaba su ropa para ir el seniors, y recordaba a su madre, sus consejos, su ejemplo, su amor y dedicación a ella. Sentía su preocupación pero también su valentía y orgullo al dejar ir a Ema a prepararse y explorar el mundo real, conocer nuevas personas y enfrentar sus dificultades con resiliencia. Ema amaba tanto a su mamá que en serio se sentía muy agradecida con ella, y quería seguir teniendo ese lazo con su madre por siempre. También sabia lo mucho que extrañaría a Charly su peluda amigo quien ahora cuidaría de su madre en su ausencia.
– Disculpe, no le escuche. ¿Qué me dijo doctor Cadogan?
– No te preocupes Ema. Dime ¿Cómo te sientes?
– ¡Ah! Como todos en un primer día en algo, con nervios a nuevas cosas, las expectativas y pensamientos por las nubes, también pensaba en mi madre.
– Te prometo que ella también te extrañara y que todo valdrá la pena. En vacaciones podrán estar juntas nuevamente y contarse con detalles absolutamente todo.
– Sí, lo sé. Gracias por ayudar a mi madre doctor Cadogan.
– No es nada Ema.
Le hablaba el doctor Cadogan a Ema y le sonreía viendo desde el retrovisor, esperaba que mantuviera el secreto de sus dones, pero confiaba en que su madre le había enseñado muy bien. Al llegarse y bajar cerca de la entrada a donde los jóvenes debían de entrar, Ema observa que hay muchos jóvenes a la entrada, con personas ayudando a bajar sus cosas cerca de la UWC, pensaba en que tan amigables podrían ser todos ellos.
Se bajaron del auto al igual que sus pertenencias, y caminaron para cruzar la calle y entrar, Chay y Kanu se despiden de su padre y Ema se queda viendo nuevamente el gran edificio hermosos y pintoresco que se ve desde afuera, mientras suspiraba y pensaba a donde había empezado, inmediatamente el doctor Cadogan le interrumpe acercándosele por detrás tosiendo.
– Todo saldrá bien, Ema. No dudes en llamarme si deseas volver, ¿está bien? Es lo que le digo a Chay que sé y conozco de su timidez, pero sé que le ayudaras, y harás buenos amigos también.
– En serio muchas gracias.
– Que les vaya bien a todos. ¡Lo harán muy bien todos!
Decía el doctor Cadogan desde lejos mientras los veían caminar con sus pertenencias para entrar. Todos entraron al lobby del castillo y les dieron la bienvenida el director, rector y varias autoridades de la UWC. Kanu ya tenía amigos, así que él se fue a su lugar con sus amigos, dejando a Ema y su hermano Chay. Chay y Ema permanecieron juntos hasta que una compañera de estudios de Chay se acercaba a él para hablarle y le sacaba conversación, ella se notaba muy alegre de ver a Chay. A Ema la abundaba la incomodidad al querer no pensar y analizar la situación de cada una de las personas que estaban en ese regreso a clases, había personas de otros países. Ema percibía que cada persona buscaba siempre con quien unirse para no estar solo, ella estaba segura de que por lo momentos eso sería lo mejor, el que nadie se le acercará, interactuaría lo necesario para subsistir con sus dones, debía de centrarse en eso.
En unos minutos luego de las instrucciones, reglas o normativas asignaron cuidadores de cabañas por alas, y empezaron a asignar estudiantes por dormitorios, Ema está muy nerviosa con sus compañeras de habitación, tenía mucha ansiedad de saber cómo eran y deseaba tanto que nada malo pasara mientras estaban juntas. La primera chica a la que llamaron a una cabaña donde dormiría Ema fue Dolí. Dolí venia de España específicamente de Madrid, sus padres venían de una descendencia de duquesas y duques, tenía un gran linaje. Dolí era un joven hermosa, su cabello castaño claro, ojos claros de color verde; ella era muy carismática, sabia a donde quería llegar y se esforzaba por obtener lo que deseaba siempre.
Eleonor, una joven de Londres, sus padres tenían una gran empresa que por generaciones se ha ido expandiendo. Eleonor, es una joven brillante iba con el fin de prepararse para suplir el puesto de su familia con la administración de sus varias empresas. Eleonor era de un espíritu valiente, guerrera, le gustaba defender el bien, pero solo en ocasiones. Era una joven delgada, alta, de cabello rubio, y ojos color miel.
Cecile Marie una joven francesa, bastante arrogante. Muchas cosas le daban igual, sus padres le exigían ir a el senior porque no deseaban verla mucho en sus vidas, a Cecile la complacían en todo, menos en obtener atención y tiempo de sus padres. Cecile era una joven de cabello obscuro, delgada alta y con bastante gusto para la moda.
Y llamaron a Ema Hales Jones. Ema estaba tan nerviosa pero debía interactuar, tan solo recordaba que no debía exponerse y pensaba que mientras menos entraran a su vida, mucho menos daños iba a tener. Las jóvenes chicas eran de edad contemporánea se miraban una tras otra, pero Dolí comenzó la iniciativa de la conversación y se acercó a saludar a Ema en primer lugar; Ema fue amable y también saludo, luego Dolí lo hizo con el resto de sus compañeras de habitación, pero Cecile comenzó con su arrogancia.
– ¡¡¡Ni me toques!!! Es Prada, no la vayas arruinar.
Inmediatamente se dieron cuenta las chicas de que Cecile sería un dolor de cabeza que era mejor ni molestar. Algo que Dolí, Eleonor y Ema tenían es que deseaban estudiar y estaban allí para prepararse. Escogieron sus camas aquella noche y descansaron hasta la madrugada del siguiente día, que les tocaba su primer día de clases.
Ema en su primera clase junto con las demás chicas de su habitación vieron sus primeras clases, el salón estaba repleto de personas, habían rasgos diferentes, Hindús, Norteamericanos, Irlandeses, algunos asiáticos. En el break, Ema va a tomar un respiro y se dirige hacia el bosque, era demasiado para ella estar alrededor de tantas personas después de criarse bajo tanta soledad y miedo, pero recordaba que ella era la culpable de eso, y que su madre deseaba que conociera personas y buscara momentos para ayudar. Al dirigirse al bosque ve a lo lejos a un grupo de estudiantes, de algunos años más avanzados, más o menos como de la edad de Kanu el hijo del doctor Cadogan, así que se dirige a el lugar en que estuviera un poco más solo, mientras va pasando los ve y llama la atención que uno de ellos toca un instrumento, el violín. Era impresionante para Ema ver el instrumento ser tocado en vivo y su pieza de Debussy ser tocada, pero al distraerse y alejarse no presto atención y tropezó con ropa que estaba en su camino.
Ema se asunta cae al suelo golpeándose un poco, llenándose de tierra y hojas secas, varias personas de ese grupo vinieron a socorrerla, y saber si estaba bien, hasta el joven del violín, después de hacer un comentario fuera de lugar con respecto a no estar atenta cuando va caminando.
– Creo que necesita anteojos.
– ¡Oye, Gustav no seas grosero!
– Lo siento. ¿No necesitas más ayuda?
– No, estoy bien.
– Vale, si necesitas ayuda solo avisa, ¿sí? Y ten más cuidado para la próxima, hay muchas rocas ocultas por aquí.
– De acuerdo. Sí, seguro permaneceré alerta.
El comentario de Gustav Adolf fue corregido por una de sus compañeros y compañeras residentes de España, quien acompañaba a Gustav para enseñarles algunas piezas nuevas de música que había aprendido. Pero al comentar él, le causo un poco de pena luego de decirlo así que luego se disculpó y se retractó, luego de eso retirándose, todos se pusieron a la orden y le daban la bienvenida, sabían que Ema era nueva.
Y así Gustav Adolf, ve por primera vez a Ema Hales.