Natalia y yo salimos hasta el centro comercial para reunirnos con las chicas, primero comeríamos algo y luego iríamos al almacén de moda que me ha recomendado Natalia. Ella y su tío, el señor Smith, recomendaron que debía cambiar todo mi armario completo. Ahora era la nueva presidenta de una de las más grandes empresas de joyería y según ellos, mi vestimenta y presentación personal, hablará de mí. Así que, ese uno de los motivos por el cual iba a ir de compras con mis dos amigas y mi secretaria. - Señorita Monserrat, ¿puedo preguntarle una pregunta? – pregunta Natalia. - Ya hiciste una pregunta y llámame Deisy, quiero que seamos amigas, si vamos a trabajar juntas. Pero, adelante pregunta – digo. - La señorita Mendoza, ¿no cree que es un fastidio de mujer? – lo que dice hace que deten

