Valeria Pegó un brinco al escuchar dos disparos provenientes de la planta baja, llevo una de mis manos a mi cara y seco mis lágrimas para después soltar el cuchillo, salgo de la habitación con mucha cautela pues no sé quién está disparando, llegó hasta las escaleras y empiezo a bajar escalón por escalón hasta llegar a la sala, abro mis ojos como platos al ver a mi tía con una pistola en sus manos y en el piso una mujer bastante robusta es de piel morena y tiene lo que parece ser un disparo en su pecho, intentó retroceder pero mi tía se da cuenta y me apunta de inmediato. —¿A dónde vas maldita zarrapastrosa? —dice para después empezar a caminar hacia mi. —¡Tía!, ¿Que hiciste?, —Señalo el cuerpo de aquella mujer que yace en el piso, pero ella deja salir una enorme sonrisa de satisfacció

