Valeria Abro mis ojos, y veo todo blanco la verdad no reconozco el lugar, pero lo que sí es cierto es que este lugar parece un hospital, cierro mis ojos nuevamente ya que me pesan demasiado, pero tengo un dolor en mi pecho que hace que abra mis ojos nuevamente no sé si fue un sueño o fue real pero soñé que Martin se despedía de mí, y en su carita estaba llena de lágrimas, me lleno de desesperación y empiezo a gritar. —¡Martin, Martin! —grito desesperadamente hasta que veo un hombre vestido de blanco acercarse a mí, me llenó de pánico al ver a ese hombre. —¿Por qué gritas muñequita? A tu querido hermano lo vas a ver muy pronto, no te afanes. —No puedo creer que no este desgraciado le haya hecho algo malo a Martin de lo contrario no se atrevería a decir lo que me dice. —¿Eres un desgraci

