Valeria No sé si hice bien en decirle a Thomas que nos fuéramos pero ya es demasiado tarde, Sebastián está parado justo en frente de nuestra mesa mirándome como si yo fuese su presa. —Disculpe caballero, se le ofrece algo —dice Thomas, levantándose de la mesa al ver que Sebastián se dirige hacia donde me encuentro sentada, «Diosito ayúdame», pero Sebastián no presta atención a Thomas, me pongo de pie al mismo tiempo que Thomas e intentó poner distancia. —Hola muñequita —dice, mirándome a los ojos con su mirada llena de lujuria. —Oiga con usted, le sucede algo con mi novia. —Thomas sujeta del brazo a Sebastián al ver que no presta atención a sus palabras, —Jajaja, ahora le dicen novia jajajaja —dice Sebastián riéndose a grandes carcajadas, no se que hacer estoy muerta del miedo, no qui

