Valeria Por Dios será que mi tía y Sebastián no piensan dejarme la vida en paz, tengo tanta impotencia de no poder hacer nada, y al mismo tiempo tengo tanto miedo pues no quiero que por mi culpa estás buenas personas que se ofrecieron ayudarme les llegue a pasar algo, pues estoy muerta del susto Sebastián está apuntando en la cabeza del hombre mayor y su guardaespaldas le apunta a sus dos hijos quienes se pusieron enfrente de mi. —Háganse a un lado, y denme a la chica —dice Sebastián soltando un tiro al aire haciendo gritar a todos los presentes, pero los tres hombres siguieron ahí de pie defendiéndome, pero yo no puedo permitir más esto ello no me conocen para que arriesguen a si su vida, además ya buscaré la forma de huir nuevamente, así que tomo la mano de hombre mayor y le doy un be

