Valeria Abro mis ojos y lo primero que veo es a Thomas quien acaricia mi cara con tanto amor haciendo que muera de felicidad por el momento tan maravilloso hacen que todo mi mundo tenga sentido, me toma del cuello y me da un beso en cual me deja prácticamente sin aliento, pues mi cuerpo y mi alma ya le pertenece. —Buenos días bonita —sonríe mientras sus labios se pegan a los míos una vez más. —Buenos días —respondo, mientras el me abraza fuerte se que él quiere hacer que me sienta un poco mejor, y al lado de él así me siento, pero esto que estoy sintiendo es nuevo para mi, pues anoche después de que hicimos el amor Thomas me confesó algo que hace que sienta dolor y odio, odio por la persona que nos arrebató todo, y dolor por todo el mal que nos causaron, digo todo por qué nunca imaginé

