CAPÍTULO 11 BASTIAN ********* Después de estrellarme contra aquel camión, desperté adolorido en una habitación de hospital, aun me sentía mareado, y con un intenso dolor de cabeza, a la primera persona que vi sentada a mi lado fue a la abuela leyendo uno de sus libros. — ¿Estoy en el cielo? ¡Que me acompañan sus ángeles! —Intentando moverme —Auch —quejándome —. Me duele literalmente todo mi hermoso cuerpo. Ella sonrió y se acercó a mí dándome un tierno beso. —Reviviste para que yo pudiera asesinarte, cometes una estupidez tras otra. Además n

