CAPÍTULO 22 RODRIGO ********* Me sentía preocupado, bajé hasta el restaurante y vi su carita angustiada en la mesa, sin pronunciar palabra, me senté a su lado y en silencio tomé su mano. —Jamás te faltaría el respeto amor mío, lo que viste era Andrea dándome un abrazo sin mi consentimiento. —Te creo, pero estoy molesta porque aun cuando sabes que ella se te está insinuando como mujer, no has hecho nada para alejarla de los dos. Por ejemplo, podrías decirle a tus padres que de ahora en adelante se comuniquen con ella con todo lo relacionado

