CAPÍTULO 20 MILANIA ********* Durante el viaje iba escuchando Mozart, mientras leía un libro, mi sensibilidad auditiva me hacía sufrir en los vuelos, pero descubrí que mantener la mente ocupada me relajaba, la mano de mi esposo reposaba sobre mi muslo derecho, él estaba concentrado en su agenda electrónica. Aterrizamos en Miami a las cuatro de la tarde, el hotel donde nos hospedaríamos era lujoso, mi madre y mis hermanas estaban encantadas, era la primera vez que en un viaje no compartiremos habitación, de hecho Amelia decidió acompañarnos, lo qu

