Julián. Estaba consciente de que quizás en algún momento de mi vida mis sentimientos y todas aquellas cosas las cuales evitaba referente al amor, placer y deseos estarían muy en el fondo de mi corazón hasta que poco a poco empezará a sentirme con la capacidad de que eso era lo mío, pero siempre llegaba a pensar en que no lo era hasta que todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos en donde aquellos sentimientos salieron a flote gracias a una chica pelinegra de ojos verdes llamada Alice. Me levanté de la cama y no vi a mi bonita a mi lado, y después de unos segundos recordé que ella iría hoy al supermercado por las compras. Solté un largo suspiro y pasé ambas de mis manos por mi rostro antes de levantarme de la cama con una gran sonrisa en mi rostro. Fui hasta la ducha y me di un baño. Sal

