CAPÍTULO 31 SECRETOS MACABROS Después de conocer la verdad sobre Carmina la esposa de Massimo y su regreso a la vida por caridad de la matriarca de los Santoro me sentía indignada, me cegué por la irá de ser engañada por el jefe de la mafia italiana haciéndome creer las mentiras sobre su divorcio. Regrese a la casa, encontrándome con Zia en las piernas de una mujer hermosa a quien llamaba felizmente mamá, al verme la rubia operada con aspecto extranjero sonrió. —Tu debes ser Camila, la niñera de mi pequeña. No acostumbramos a tener niñeras en casa, me encanta hacerme cargo de la crianza de mis hijas. Debo agradecerte por cuidar de ellas en mi ausencia, para no dejarte sin empleo he decidido pasarte a la cocina, como dama de servicio. —No soy la niñera de Zia soy la mujer de Massimo.

