Hoy hacen dos días que no hablo con Sofía. La verdad esta mujer es terca cuando me dijo que no me iba a contestar, lo dijo en serio. ¡Increíble! Doy un paseo por el taller de Andios&Leffmans para ver los avances, veo a Diego concentrado en un modelo. —Aquí está el hombre de la nueva colección — le digo y tapa el boceto. —Hola, no te lo voy a mostrar, tengo órdenes y no insistas. —Sí, ya sé. No te preocupes, conozco a mi esposa, es mejor no desobedecerla, además me gusta esto de la intriga, pero tú ¿cómo te preparas? —Bien, nervioso son mis diseños, aunque Sofía me ayudó con ciertos retoques, tiene buenas ideas — recuerdo el diseño que le mostré y los arreglos que le hizo ¿Qué habrá hecho con él? —Si tiene excelentes ideas, pero está bastante ocupada. Deja los nervios, eres bueno y ya

