Después de pasar horas con remordimiento y culpa de saber que Sofía jamás me hizo pasar por un drogadicto y un violador, me di cuenta de que soy el idiota más grande del mundo. Si hubiera hablado con Sofía desde un principio, nada de esto hubiera pasado. Decidí creerle a mi padre que es un ambicioso egoísta; que idiota. Veo la carpeta que Sofía me dejó y aunque no tengo ganas de trabajar, tal vez me distraiga, me sirvo un trago, abro la carpeta. Hay un archivo de Elisa con sus datos, no entiendo, luego veo fotos de ella en la universidad con varios chicos en fiestas, otras con Kevin, todas son comprometedoras. También veo archivos dónde la comprometen con profesores —Dios, ¿qué desastre es esté? — luego tiene fotos conmigo y con otros tipos más. —¿Virginal y pura? Ya veo. Todo lo que de

