De todas las cosas que me imaginé jamás se me pasó por la mente que Ángel tuviera un departamento en la mejor zona del país, muchísimo menos que me traería. Cuando entré, reconocí el complejo porque hace un año instalamos la seguridad de todos los departamentos y la entrada; lo vi entrar como dueño y señor y supe que tenía que ser propietario, pero teníamos todos los nombres de los dueños, ¿Cómo no vi su nombre? Al entrar a su departamento, noté que era mucho más hermoso que los otros que hemos visitado. El ascensor llegaba justo a una salita pequeña donde podías dejar tus cosas. Luego, por un pasillo, estaba el recibidor que se comunicaba con la sala. A mano izquierda había otro pasillo y unas escaleras en caracol hacia el segundo piso. A la derecha, había dos salones: uno tenía un aspec

