-Mierda. *** -¡Michie! -oigo que me llama mi madre desde el piso de abajo- ¡Baja un momento! -¡Voy! -exclamo, saliendo de mi habitación, con el moño deshaciéndose con cada paso que doy mientras me despido de Jake, con quien estaba hablando por teléfono hasta el momento -. ¿Qué pasa? -pregunto al bajar las escaleras, encontrándome a mi madre hablando con su sobrino, Liam, en la entrada, donde terminan los escalones y donde yo me quedo en pie. -¿Este fin de semana tienes algún partido o entrenamiento? -pregunta la mujer en cuanto me ve, girando la cabeza y haciendo volar sus mechones cortos castaños, decorados con canas de tono grisáceo y blanquecino. -No, Patrick nos lo ha dejado libre, ¿por qué? -respondo, mirándolos a ambos sucesivamente. -Han venido mis padres a nuestra casa cerca

