Hannah abrió la puerta y se hizo a un lado para dejarlo entrar. Había cambiado su traje por un atuendo informal. Hannah no debería dejarse desestabilizar. - Buenas noches, susurró besándola. Ella respondió a su beso al segundo siguiente y luego se apartó un poco. - Gabe, comenzó con una voz que quería ser firme, tengo que preguntarte algo sumamente importante. - Qué esta pasando ? Preguntó, quitándose la chaqueta. Hannah tuvo que saltar, saltar al agua. Y sin embargo, sintió que las palabras se le escapaban de la boca. - ¿Recuerdas el día que te pregunté si me habías enviado rosas? - Sí lo recuerdo muy bien. - Imagina que recibí algunos ... - ¿Te preguntas si soy yo, verdad? Cortó en silencio. Hannah miró de repente a la suya. - Sí, llevo casi un mes preguntándome si eres tú Gab

