No había dormido nada, no podía sacar de mi cabeza las palabras de Donova, ahora estaba más nerviosa que nunca. — Te vez horrible — Me dijo mientras el se terminaba de cambiar. — No tengo que ponerme hoy — Le dije, el puso los ojos en blanco y busco algo de ropa para mi. — Te servirá por hoy, ahora levántate y ve a bañarte, mi asistente vendrá en media hora — Me levanté de la cama y camine al baño. — No traje cepillo de dientes — Le dije desde el baño, Donovan entro abrió un cajón y saco un cepillo de dientes nuevo. — Apresúrate — Volvió a decirme. Yo asentí con la cabeza, y me cepille los dientes rápidamente. — Mírame — Me ordeno Donovan. Yo lo mire, él bajo la cabeza y me dió un beso. — bienvenida a mi infierno querida Lorena — Me dijo con una sonrisa. — Báñate y baja — Él sali

