Voy saliendo de la empresa, ya es hora de irme. Apenas cruce la puerta del edificio, Khristian estaba esperando recostado de su auto, posee los mismos gustos que su padre, esta vez es un Ferrari rojo hermoso algún día tendré uno (dentro de 20 años puede ser). ―Me alegra que no te hayas arrepentido― hablo sonriendo ―Soy una persona de palabra Señor Bloom― Dije con superioridad ―Te dije que me dijeras solo Khristian― agregó puntual ― ¡Esta bien!, Khristian― exclamé con una mueca de sonrisa ― ¿Nos vamos? ―cuestionó alzando una ceja ―Por supuesto― culminé antes de subirme en el auto Condujo hasta llegar a un restaurante que a primera vista se veía finísimo, pero mi sorpresa fue al entrar, era aún más finísimo de lo que pensé, me podía ver en la cerámica del piso, creo que ni con un añ

