Ya son las 5pm, es hora de ir a casa. Recojo mis cosas y la enana a mi cargo llamada Annabell hace lo mismo. Ya preparados caminamos hasta llegar al ascensor, no emitíamos palabra alguna, solo queríamos ir a descansar después de un día de trabajo y de inconvenientes. El hombre llamado Daniel, me estuvo acosando todo el día. El único lugar donde estaba a salvo era en mi oficina, y no paraba de verme el trasero, ¡enfermo!. ―Hasta mañana, Stephan― Annabell se despidió al salir de la empresa ―Hasta mañana, Annabell― respondí igual y me fui caminando a mi casa o a la casa donde vivo. Llegue a casa, Ivanna no estaba, entre a mi habitación y deje mis cosas en la cama, me quite el uniforme que ya no me cae tan mal y me metí en la ducha, un buen baño despejara mi mente. Al salir del baño tenía

