—¿Así que Ángela está viva? —Pregunta Bruno. —Si la vi, pero en ese momento me llamaste— Suspiró Lucas. —Quiero que la dejen tranquila, es mejor así. —Mateo no puedes elegir o tomar la decisión por todos— Se queja mi hermano mientras mira el fuego de la fogata. —Si puedo— Admito— Ella es mi esposa. —¿Te acuerda de eso ahora?— Pregunta mi hermano. —Chicos cálmense— Dice mi prima. —Siempre se la da de importante, el que puede tomar las decisiones sobre lo demás y sobre todo en la vida de ella. —Hago lo mejor para ella Bruno. —¿Lo mejor es dejarla sola en manos de tu hermano?— Dice Lucas mudando al cielo. —Ese tema no lo hablaré con ustedes, tan solo quiero que se alejen. —Nunca es el tema— Dice Bruno— Manejas la vida a todo tu antojo —Claro— Digo irónico— Lo dice la persona que s

