Es difícil vivir y sentir el tiempo pasar, pero tu alma aún no siente que eso pasa al contrario cuando algo te duele, el tiempo pasa lento y provoca dolor. Las horas se convirtieron en días, semana, meses, había terminado mi tratamiento, tenía una meta el encontrarla, el no fallarle a mi hijo. Los dos primeros meses para mí fueron los más devastadores, mi hijo no comía y yo tampoco, pero eso logro una descompensación en él y termino hospitalizado. Él necesitaba a su mamá, tenía la esperanza que ella algún día cruzará por la puerta. Lo más difícil fue la búsqueda en los hospitales, en la cárcel, pero sobre todo en la morgue. —¿Estás segura que quieres identificarla? —Debo saber si la chica que apareció en ese río es ella Bruno. —Todo esto te hace daño. —Cada vez que hago esto tengo

