NARRA BRUNO JONES Estaba más nervioso que Hope, mis piernas temblaban y mis manos sudaban. Tenía miedo de algo malo más allá de un embarazo. Hope había luchado la mayor parte de su vida para ser fuerte y no quería que el embarazo pudiese más que ella. Pero de igual seguía tan emocionado por la idea de ser padre que moría por tener una respuesta. La vi dudar sobre aquella camilla y sabía porqué, la última vez que estuvo en una, lo estuve durante tres años. Tomé su mano con fuerza y susurré.—Estoy aquí, todo estará bien. El doctor sonrió y encendió todo sus aparatos, colocando crema fría sobre el vientre y pasando con cuidado uno de sus aparatos. Miraba aquella pantalla buscando algo fuera de normal, también buscando algo que me dijera que ahí estaba mi bebé, pero no veía nada. El d

