NARRA HOPE CONNOR Días más tarde... Así pasó el tiempo, una recuperación perfecta que me llevó nuevamente a caminar. Habían muchas cosas que aún pasaban por mi cabeza y me llenaban de dudas; estaba nerviosa y asustada del presente que estaba viviendo. Me había convertido en una mujer de 20 años que había estado dormida durante tres años de ellos. Había desarrollado pánico a los automóviles y a volver a subir a uno. No quería que ocurriera de nuevo, ni siquiera por un susto. No me permitiría atravesar eso de nuevo. —Vas muy bien, Hope.—Animaba el doctor Tom. Quien había sido mi fisioterapeuta y pieza clave de mi recuperación. Los doctores no se equivocaron al decir que comenzaría una nueva vida, aprendiendo todo nuevamente y paso a paso. Había vuelto a comer cosas sólidas a la nor

