—Hola —murmuró. Todas las personas lo saludaron,pero en menos de dos minutos no quedo nadie en el lugar. —Yo... —Te puede pasar algo y lo sabes... —No quiero quedarme quieta,viendo como mueren los niños de hambre. —Enviaremos más donaciones —No es eso,aveces creo que la gente necesita el apoyo de alguien. —Joselyn. —Edward, yo seguiré haciendo lo mismo aunque no me lo permitas —dije en forma dramática y lo apunte con un palo de amasar. —Te acompañaré... —Aunque ... espera ¿Qué? —Ire contigo,solo avísame —tras decir eso salió del lugar. En menos de cinco minutos,toda la gente volvió a entrar.Mlre algo confundida,como todas las personas volvieron a sus queaceres y detrás venía Edward. —No confío en tu amabilidad. —Soy un pan de dios. —¡Cuando duermes! Comenzamos a hacer bizco

