Me quedé en sus brazos,podía sentir los latidos de su corazón latir debajo de mi oído.Me senté ,cubriéndome con una vieja cobija algo rasgada con el paso del tiempo.No pude evitar verlo,se veía adorable con sus ojos cerrados y su respiración calmada. Me apoye en mis dos manos,sin dejar de verlo.Suspiré,se veía particularmente guapo en esta posición:tenía unas largas pestañas y unos labios carnosos. Ni siquiera sabía que me ocurría en ese momento,pero sabía que no podía parar de verlo. Me sentí algo culpable, en contra de mi propio entendimiento. Poco a poco,empezó a abrir los ojos. Lo primero que hizo,fue sonreírme al verme;yo levanté una ceja confundida. —¿Desde cuándo me sonries al verme? —dije despacio. —Desde que me miras como un búho. —¡Oye!—golpeo su hombro,divertida. —Desde a

