Llegada las 7 de la noche todos estábamos en el despacho que era de mi padre, tenía mi corazoncito arrugado porque eso me recordaba que mi padre jamás volvería. —A qué hora llegará el abogado? Estamos aquí sentado esperándolo con muchas cosas que hacer y son las 7— Dijo Luka con desesperación. —Luka por favor ten paciencia, llegará en cualquier momento—Le respondió Regina. De repente Arturo entró al despacho y tomó asiento a mi lado, lo sentí más indiferente aún que todos los demás días. —Donde estabas?— Le pregunté en voz baja. —Fui a tomar algo con José— Respondió pero sin mirarme. —Arturo, tú estás enojado conmigo por Luka?— Le pregunté sin pensarlo. —Para estar enojado tendría que estar enamorado de ti— Respondió Arturo sin ningún tipo de expresión. —Y no lo estás?— Pregunté co

