POV : ARETHA. Se me encogió el estómago al escuchar la puerta de la entrada, no quería verlo, ni hablar con él, pero tendría que hacerlo tarde o temprano. Erick había estado llamando durante los últimos días, dejaba textos en mi móvil y notas de voz que no quería leer ni oír. Era una sensación extraña no emocionarme por la llegada de mi esposo, era como obligarse a hacer algo antinatural para mí. Entró en la habitación a hurtadillas, dejó la valija de un lado y comenzó a quitar su abrigo, luego de pasar varios minutos en el baño salió con unos Jogger y una camisa de algodón, se metió con una naturalidad en la cama igual que muchas otras veces, sólo que está vez yo conocía su pequeño sucio secreto. Todo ese tiempo me hice la dormida y me giré de costado pero una de su mano se coló entre

