Esto ya no es divertido, empieza a ser adictivo. ─¿Te sientes bien?. ─pregunta abrazándolo por la espalda, mientras él mira ensimismado la cicatrices de sus manos. Con una sonrisa mientras asiente, deja escapar un suspiro al verla. ─Si... ─la atrae frente a él. ─¿y tú? ─pregunta con una sonrisa. ─¿te sientes bien? ─mira las manos de ella. Tiene las muñecas marcadas con sus manos, por la fuerza que ejerció. ─No duelen, es... superficial. ─sonríe. ─Bajaré para asegurarse de tener un buen desayuno. ─besa sus manos. ─Yo, bajaré en un par de minutos. ─se mira a sí misma aun en toalla. ─Toma el tiempo que necesites... ─da un beso fugaz, dejándola en la habitación, cerrando la puerta tras él. Fue algo muy extraño, me siento como si pudiera cargar una roca gigante, y al mismo tiempo sient

