Verla dormir, desnuda, con su espalda cubierta con su cabello, aferrada a una almohada, lo hizo sentir tan mal. Se sienta junto a ella, acaricia su cabello haciéndolo a un lado para ver alas, alas de Ángel, tenía cierta gracia al verlo asi, toca aquella cicatriz, podía sentirla, era gruesa y aparatosa, al verla más cerca no importaba el tatuaje, se podía ver la cicatriz. Verse a sí mismo, fue realmente doloroso, pero por primera vez pudo ver sus cicatrices sin odiarse tanto, pero no era capaz de tocarlas sin temblar y sentir que su respiración era cada vez más escasa. Que ella lo toque estaba bien, se sentía hasta cierto punto sublime, por que jamás la dejaba llegar hasta las cicatrices. Es imposible ver las cicatrices y marcas que dejaron las quemaduras, sin pensar en cómo fueron causad

