─¿necesita algo señor? ─preguntó Charles al encontrar a Edward vomitando en uno de los baños de visitas. Es más de media noche, y contrario a como había ido su día, él no se veía para nada bien. ─eso. ─dice señalando un pequeño bolso de mano, que en cuanto lo abre, se da cuenta que es más bien un botiquín. ─¿qué es todo eso? ─pregunta. ─Sin cuestionar. ─balbucea apoyado en la pared. ─¿lo recuerdas? ─musita con incomodidad. ─si, señor. ─dice y este no cuestiona más, solo observa como su mejor amigo y jefe toma tres pastillas diferentes con dificultad. Después de esperar lo que podría decirse, un muy prolongado instante, Edward vuelve a recomponerse, o eso parece. ─Antes de que llegara. ¿cuánto tiempo tenía aquí?, señor. ─dice seriamente preocupado. ─Llevo aquí desde que se apagaro

