11Mar abierto

2707 Palabras
Vivenka Günther Habían pasado dos semanas desde que las pesadillas habían vuelto, siempre el mismo principio y siempre el mismo final;a veces hasta llegaba a pensar que eran recuerdos que yo había olvidado pero eso era imposible, me habían dicho que mis padres había muerto meses después de que yo naciera, ¿Como es que eso sería posible? —Ok, creo que el cautiverio me tiene haciendo alucinaciones- hablé frente al espejo mientras me arreglaba el lacito que tenía rodeando mi cabello, sonreí a mi reflejo. Aunque mi reflejo reflejaba unas enormes ojeras por falta de sueño, hice una mueca y proseguí con pasarme corrector y base, junto con un poco de brillo labial de color rojo, mis mejillas les coloqué un poco de sombrita roja y con la yema de mis dedos las sobe con suavidad para que se vea más suave el color —Perfecta- "Eres preciosa" Hice una mueca, justo ahora tenía que acordarme de lo que me decía Blaz, a solo unos metros de distancia pero tan lejos a la vez, había cumplido con eso de no verlo pero no era porque no quería fastidiarlo,sino que con estas constantes pesadillas me la pasaba durmiendo en el día pero hoy iba a ser diferente planeaba pasar el rato en la playa, viendo el atardecer hasta que se esconda el sol, reí a mis adentros porque ya me imaginaba la cara que pondría Blaz al verme —Estas muy alegre, “destruye felicidades”- paré en seco, y me volteé para enfrentar a Blaz, su ceño fruncido hacían juego con mis ojeras, la profundidad de ellos me hacía temblar las piernas, el profundo odio en su mirada me hacía sentir triste y vacía, pero me volvía a repetir de que yo me lo había buscado —No quiero pelear- fue lo único que le dije, me di media vuelta y seguí mi rumbo, por un momento me pareció ver preocupación en sus ojos pero podría apostar que solo fueron por pocos segundos, su odio e ira eran mucho más fuerte que el pequeño amor y aprecio que alguna vez me tuvo, me saqué mis sandalias a medio camino, quería sentir mis dedos en esa arena tan suave, quería sentir libertad Recuerdo cuando fui con Blaz por primera vez a la playa, como nos sentimos piel con piel, aún recuerdo sus labios paseando por todas las partes de mi cuerpo, aún recuerdo mi voz diciendo su nombre y aún recuerdo todo los suspiros que me arrebató aquel día, y ahora ya no estaba, ya no lo tenía a mi lado, y mi familia estaba unida con su peor enemigo por conveniencia, porque sé que el dinero importa, porque sé que vivir con lujos importa, porque sé que vivir cómodamente importa, pero la pregunta es ¿A qué costó?, el dinero es un medio de intercambio, gastas y gastas mientras otro se parte el lomo para dártelo, me sacrifico por mi familia y lo que más me dolió fue que nadie pensó en mis sentimientos, nadie dijo "no, ella debe tener su merecida libertad", pero no fue así, con tal de vivir ellos cómodos a mí me sacrificaron como chivo expiatorio, ¿Eso se podía llamar amor de familia?, el costo que estaba dando era mi libertad, y aunque en un principio quería vengar a mis padres luego se convirtió en una necesidad de querer libertad porque hablando con frialdad, mis padres ya están muertos y estoy segura de que ellos hubieran querido mi felicidad, no que me vengara Pero aquí estaba, pagando las culpas de mi abuelo y mis padres, recuerdo que mi abuela antes de fallecer me dijo:“La venganza es una espada de doble filo” y vaya que tenía razón, primero porque al final me terminé enamorando en poco tiempo y segundo porque me había ganado el odio de quién amé tanto y tercero porque a mi familia le había valido una mierda mi felicidad, si así era amar prefería nunca volver a ablandar mi corazón por alguien, desearía tanto que Dios me escuche y me hiciera olvidar todo, o que me quite este dolor en mi corazón. Miré el mar, tan azul con toques verdosos más allá, la brisa fresca hacía que mi cabello se moviera al son del mar, mi estómago gruñó por un momento, recordé que no había desayunado, seguro la señora ya habrá ido a mi habitación a dejar mi desayuno, descubrí hace unos días de que una señora venía cada mañana, tarde y noche ha dejarnos algo para comer ¿Regreso?no, por no comer un rato no creo que me pase algo, eso sería algo estúpido, decidí seguir caminando hasta llegar a una enorme roca, me senté ahí a admirar todo el paisaje, tan hermoso, todo estaba tan tranquilo y me hacía sentir tan fresca y segura, si por mí fuera me quedaría toda la vida ahí Espero algún día volver pero con Blaz, pero con él amándome [•••••••] Blaz Hoffmann La miré alejarse, se veía hermosa con ese vestido blanco que le llegaba hasta más arriba de la rodilla y ese hermoso lacito que llevaba rodeándole e cabello, sin duda se veía como una diosa —Pero que locuras dices Blaz, esa mujer te traicionó, te vió la cara de idiota y te humilló delante de toda la familia- hablé para mí mismo, pero aún la amaba sin embargo mi odio y resentimiento era mucho más grande para admitirlo abiertamente Regresé a la mansión y me tiré en el enorme sofá que había en la sala principal, agarré mi móvil y empecé a mirar las fotos que teníamos juntos, teníamos demasiadas, aún recuerdo cuando me dijo que amaba el arte y que si por ella fuera hubiera elegido la fotografía y es que debía admitir que era demasiado buena, tenía un excelente enfoque sobre los lugares que quería tomar fotos. Me senté de golpe, ahora me daba cuenta de varias señales que me había dado y yo no me había dado cuenta, podría ser...podría ser posible de que a ella le hubieran obligado a hacer todo esto, acaso podría ser posible, cuanto me gustaría que ella me explicara todo, que me diera su perspectiva del asunto pero para ser sinceros yo no quería ni escucharla, tenía miedo de que me dijera que ella fue quien planeó todo,que me rompiera mi pequeña burbuja de las posibilidades, yo no quería culparla pero con esa pequeña probabilidad de que ella lo hubiera planeado todo y que se haya burlado del amor que le había profesado me hacía sentir más miserable y sin olvidar que tenía mi orgullo herido, aún recuerdo las miradas de mi familia, de lo poco que habíamos estado de perderlo todo por ella, de lo idiota que había sido de haberle dado todo, pero ahí llegó Niklas a salvar de alguna manera la situación y eso me hacía sentir menos culpable de haber sido la casi desgracia de toda mi familia Niklas, pensar en él y decir que ya no lo veo como aquel idiota inmaduro, por él no lo perdimos todo, sino que ganamos más, aunque había un precio que pagar, ahora tendría que trabajar como una marioneta, pero tenía claro que no les iba a dejar todo fácil a mi familia, haría que varios de los que se habían acostumbrado de la vida fácil ahora trabajen, tenía bajo mi poder el control de la mitad de las acciones contando ahora las acciones de la familia Günther, ahora todos sabían que somos los más poderosos de Europa, nos dinastías que se odiaban a muerte, ahora juntas por un matrimonio de conveniencia, sin embargo ahora había un ligero problema, cualquier decisión que quisiera tomar lo tendría que hacer con Jennet, gruño al recordar que también me mintió en su nombre, ahora es Vivenka, más bien siempre fue Vivenka y yo aquí el idiota enamorado, que por fin había creído haber encontrado con quién compartir sus cargas del trabajo pero que en realidad nunca resultó ser así, a veces tenía muchas ganas de decirle si alguna vez ella había sentido algo de amor por mi, si alguna vez a ella le habrían encantado las caricias que le había hecho, si ella...si ella realmente no había fingido quererme —Muy hermosa muchacha- sobresaltado me giré para encontrarme a una señora de unos cuarenta años mirando las fotos de mi móvil, incómodo asentí sin darle una respuesta —Peleados, eh. Lo supuse, que clase de esposos duermen y comen separados,¿Matrimonio por conveniencia?, ya se ya se, seguro dices porque contarle a una señora entrometida pero chico tienes una cara de tener tantas cosas que decir que es mejor que me cuentes a que te lo guardes todo,porque en cualquier momento y lugar puedes terminar explotando y eso te lo aseguro es mucho peor-no me molesté, ni si quiera le dije como es que hablaba mi idioma, pues por lo poco que sabía de esta señora es que tenía descendencia alemana —Me tendió una trampa, a mí y a toda mi familia. Por una estúpida venganza, terminó por quebrantar todo el amor que alguna vez le tuve al traicionarme de tal manera. Cuando miré a aquellos ojos rasgados a los cuales había jurado amor, me vi a mismo con la mirada desencajada, y a ella no le importó dejarme ahí mismo el día de nuestra boda, preferí la venganza en vez del amor que alguna vez nos profesamos- terminé por contarle un poco de toda la historia, aunque se podría decir que le resumí todo, omitiendo ciertos detalles La señora se quedó por un momento en silencio hasta que la escuché suspirar y soltar una risita, indignado volteé para confrontarla,¿Cómo es que se atrevía a reírse de mi miserable historia?, la miré mal y resople —Debí suponer que usted no lo entendería- susurré mientras me paraba para dirigirme a mi habitación —Lo que me ha enseñado la vida es que todo tiene un porque,puedo preguntarle. ¿Usted consideró escuchar su versión?- me detuve, aún le seguía dando la espalda pero no me atreví a mirarla a los ojos, por el reflejo del vidrio pude ver cómo estaba cruzada de brazos y miraba también al vidrio, mi silencio le dió a entender que efectivamente, no le había pedido su versión de los hechos —Mientras no escuche su versión, usted señor no tendrá paz mental, porque tendrá tantas dudas sin respuestas y ella es la única persona que se las puede dar, y también se que para una mujer fingir sentimientos no es tan sencillo, no todas somos unas malditas perras sin bondad. Y sobre la venganza, lo que hicieron sus antepasados no debe afectar lo que tienen ahora, se que es estúpido decirle que haga borrón y cuenta nueva, pero inténtelo porque nunca es demasiado tarde para dar otra oportunidad- me relamo los labios y asiento, aún dándole la espalda y sigo mi camino escaleras arriba Sus palabras aún taladrean mi cabeza, “Mientras no escuche su versión, usted señor no tendrá paz mental" “Mientras no escuche su versión, usted señor no tendrá paz mental" —MIERDA- gritó y le doy un golpe en seco a la pared que tengo a mi lado izquierdo, miro mi mano por un momento mientras me paso las manos por mi cabello, maldita señora y maldito yo. Solo a mí se me ocurre desahogarme un poco, no, no pienso perdonarle nunca a Vivenka, ella sufrirá porque yo estoy sufriendo, le haré la vida un infierno mientras vivamos juntos en esa mansión, lamentará tanto haberme traicionado y haber fingido que me amaba Tú Vivenka Günther, eres y serás siempre mi enemiga a muerte. Por ti mi familia me ve como el idiota cegado por un amor que nunca existió, aunque también me las pagará Niklas por haber permitido que me vieran la cara de idiota Suspiro, no, Niklas.. mierda que voy a justificar aquí, Niklas hizo todo esto por el supuesto amor que le tiene a esa prima suya de Vivenka, pero haré todo lo posible para que se separen, no permitiré que nos vean como el hazmerreír, Niklas va a aprender a las buenas o a las malas que las mujeres Günther no valen la pena RIN RIN RIN RIN RIN Cuelgo al ver de quién trata, no me apetece hablar con esa persona RIN RIN RIN RIN RIN RIN RIN RIN RIN RIN —MALDITA SEA, DÉJENME EN PAZ- escucho una risa a otro lado, creí que se asustaría por la fuerza y grosura de mi voz aunque alg rasposa —Blaz, amigo. Creí que estarías feliz en tu luna de miel, después de todo tienes a una mujer a todo dar- gruño, solo yo puedo decir eso de Vivenka —Patrick, imbécil te prohíbo que la llames así, no tienes ningún derecho sobre ella- escucho su risa burlona y eso solo hace que me hierba más la sangre, podrá ser mi amigo pero ahora estoy con toda la mierda encima como para aguantar estas cosas Si, se que dirán ¿Pero acaso no estaban peleados?, pues Vivenka nos ayudó a amistarnos aunque no fue nada fácil, yo al principio me rehusaba a cooperar pero por la insistencia de ella lo terminé perdonando, para empezar peleamos porque él terminó confesando sus sentimientos( algo estúpido por cierto) por ella, me enojé luego nos agarramos a golpes porque yo le escuché por casualidad, terminamos en la clínica aunque yo lo había dejado muy mal a él, la verdad es que debo felicitar a esos cirujanos plásticos por haber arreglado su nariz, bueno la cosa es que nos pedimos perdón y ahora aquí estamos de vuelta como si nada, aunque...me pregunto si Vivenka confío en él para contarle su plan de venganza, ¿Acaso también fui traicionado por Patrick? —Bueno bueno, oye y ¿ Cuándo vienen ?, tenemos mucho trabajo aquí en la empresa, estamos full, se vienen muchas inversiones que queremos que le hechas un ojo- no lo sabe... Patrick no sabe se ahora las decisiones se tomarán de dos, aún así le debo preguntar porque si lo veo y le preguntó lo más seguro es que terminé por enviarlo de vuelta a cirugía plástica —¿Tú también me traicionaste?- escucho un suspiro en la otra línea, por un dos minutos todo es puro silencio hasta que luego escucho otro suspiro —No, pero ella me había mencionado algo hace un tiempo, será unas semanas atrás- contengo mi furia por un momento, ha dicho que mencionó algo más no su plan completo —Recuerdo que me dijo algo de: Lo que sea que pase dentro de poco, solo quiero que sepas que nunca fue mi intención, no quiero dañar a nadie, solo que lastimosamente no tengo otra elección y... espero puedas perdonarme algún día, supongo que a eso se refería exactamente, lo siento Blaz, de verdad- y por alguna razón le creía, conocía a Patrick desde que teníamos cinco años, sabía cuándo el mentía y cuando no, y por su tono de voz estaba cien por ciento seguro de que no me estaba mintiendo y mucho menos viéndome la cara de estúpido —Ya veo. Gracias, Patrick. Por todo- le hablé sinceramente y sentí que volvíamos a esos viejos tiempos de pubertos cuando hablábamos de las chicas a las que nos queríamos tirar —¿Y ahora qué harás?- se a lo que se refería, él también se le consideraba parte de la familia, estoy seguro que Niklas ya le había dicho —La evitaré a toda costa y supongo que sobrevivir- escuché un suspiro de su parte y nos terminamos despidiendo —Sobrevivir- bufé ¿Cómo sobreviviré sin la persona que tanto amo?, porque si j***r aún la amo y eso me hace sentir como la mierda Ojalá estés sintiendo lo que yo siento Vivenka Günther, me has herido hasta mi puta alma y eso nunca te lo pienso perdonar, me haz hecho cenizas y no sé con qué cara apareceré en la empresa sin sentir humillado. El infierno está por comenzar para tu Vivenka Günther, espero y estés preparada para lo que se viene.
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