Un pitido muy molesto junto a mi acompañado respiración era lo único que se oía de fondo. Confundida, intento abrir los ojos. Sin moverme miré a mí alrededor. Un gotero, habitaciones blancas, iba vestida en bata. Estaba en el hospital. Intente moverme para mirar mejor, pero me arrepentí al instante. Mi cuerpo dolía mucho. Se consideró como si un camión hubiera pasado encima de mí una y otra vez sin descanso. Intento recordar que había pasado o cómo demonios había llegado allí, pero no conseguí recordarlo. Sin embargo no había olvidado en absoluto lo que había pasado antes. Noté como las lagrimas volvían a pinchar en mis ojos pero me las tragué. No quería llorar más. Yo negaba. -Brook cariño, ha despertado-Oí la voz de mamá a mi izquierda. Giré mi cuello en su dirección con brusquedad arr

