-Pensaba que me dejarías plantado -Sonrió Álex cuando me envió en la silla delante de él. -Lo siento. Él tuvo de resolver una cosa antes de venir-Me disculpé. -No importa. ¿Quieres algo? Yo invito-Se ofreció. -Un cappuccino por favor-Pedí. Alex llegó a la camarera que no tardó nada en venir. Después de un intercambio de sonrisas, las cuales me parecían muy descaradas la chica se fue. -Aquí tenéis. Un café con leche-Lo dejó delante de él con una sonrisa demasiado exagerada para mi gusto.-Y un cappuccino-Dijo con una mueca.-Si necesitas algo más, no dudes en llamarme-Le guió el ojo antes de irse. Enarqué una ceja mirando a Álex. Él alzó los brazos con una sonrisa en sus labios. -¿Qué puedo hacer? Es difícil resistirse a mi-Se encogió de hombros. Rodé los ojos sin respondedor. Me había

