“Gobernar es pactar, pactar no es ceder” Gustave Le Bon Retomamos el viaje por un camino menos transitado y corrimos a todo galope a través de los árboles hasta estar fuera del radar de los Oscuros. Cabalgamos por la orilla de un mar cristalino de aguas límpidas y calmas, la arena blanca invitaba a caminar descalza y a olvidarse de todo para sumergirse en sus aguas claras, que lástima pensé, sería maravilloso poder detenernos un rato y relajarnos un poco, en ese instante Aurelio y Johana regresaron a mi mente, no podía darme un lujo como ese mientras mi tío y mi mejor amiga estuvieran cautivos. -Soy una persona terrible –Murmuré por lo bajo. -¿Dijiste algo? –Preguntó Max. -No… nada, solo estoy preocupada… Llegamos hasta una abertura en los acantilados, estaba ubicada de tal forma que

